miércoles, 31 de enero de 2018
El color
El color es una sensación.
Los colores son las diferentes sensaciones que experimentamos cuando el cerebro decodifica la información recibida tras incidir en la retina diferentes longitudes de onda del espectro electromagnético visible. Esas longitudes de onda son las reflejadas por el objeto que estamos mirando. Por lo tanto, el color con el que percibimos un objeto depende, por un lado, de la longitud (o longitudes, si no es un objeto monocromo) de onda reflejada por el objeto y, por otro lado, de cómo decodifica nuestro cerebro esas longitudes de onda tras captarlas con nuestros ojos. Esto último va a depender de las células fotorreceptoras que tenemos en nuestras retinas, que son las que en primera instancia reaccionan a la luz, y no todos las tenemos iguales. Todos conocemos el caso de las personas daltónicas, que debido a un defecto en un gen que controla la pigmentación de un tipo de esas células, los conos, tienen problemas para distinguir los colores. Para añadir un poquito más de complejidad, la longitud de onda reflejada por el objeto no solo va a depender del material con el que está hecho (y aquí podemos bajar hasta el nivel atómico), sino que también depende del color de la luz con la que lo iluminamos. Una mesa puede ser blanca bajo iluminación blanca, pero si la iluminas con un foco rojo la vas a ver roja. Entonces, ¿cuál es la respuesta a nuestra pregunta? ¿Es el color una propiedad intrínseca de las cosas? ¿Un objeto es de un color definido por su naturaleza? No, no lo es.
El color no es una propiedad intrínseca de un objeto. Depende de la luz con la que lo iluminas (longitud de onda e intensidad de la iluminación), de sus propiedades físicas y de cómo tu cerebro interpreta la luz que refleja (que hemos visto que no es igual para todas las personas). Este fue el temas que más costó explicar en esa clase de Comunicación Publicitaria, aunque tras muchos ejemplos y debate finalmente creo que todos lo entendieron.
lunes, 15 de octubre de 2012
Virtudes para ser feliz
ADAPTABILIDAD
Comprende la naturaleza de las personas con quienes has de estar en contacto.
Ajusta tu modo de ser y tu conducta hacia ellos de tal manera que puedas agradarles. Soporta alegremente las excentricidades de otros. Reacciona siempre de modo armonioso. Sirve a todos. Ama a todos. Siente que el Señor se encuentra en todos, que es el Ser de todos.
HUMILDAD
Respeta a todos. No eleves el tono de voz delante de personas mayores o venerables. Ve al Señor en todos y siente que eres Su servidor y por lo tanto el servidor de todos. No consideres a nadie inferior a tí.
INTEGRIDAD
Desarrolla una personalidad integral. Recoge todos los cabos sueltos de tu carácter. Hazte persona de elevados principios morales. Lleva una vida recta.
Deja que emane de tí la dulce fragancia de rectitud. Todos confiarán en tí.
NOBLEZA
Huye de las bajezas de la mente como del veneno. Nunca consideres los defectos de otros. Aprecia sus buenas cualidades. Nunca condesciendas a los malos pensamientos, palabras y acciones.
MAGNANIMIDAD
Considera a todas las cosas con mente abierta. Ignora los defectos de otros. Sé noble y abierto en cuanto hagas. Evita las charlas inútiles y el chisme. No dejes que tu mente permanezca en cosas pequeñas.
CARIDAD
Da, da y da. Irradia tus pensamientos de amor y de buena voluntad. Perdona a tu prójimo. Bendice al hombre que te injuria. Comparte lo que tienes con todos. Disemina el conocimiento espiritual. Utiliza los bienes materiales, el conocimiento y la sabiduría espiritual que poseas como un don divino que te ha confiado el Señor para que lo distribuyas entre Sus hijos.
GENEROSIDAD
Sé liberal cuando des. Ten un corazón amplio. No seas miserable. Deléitate con las alegrías de otros y en hacer felices a otros. La generosidad es una virtud hermana de la caridad. Es la culminación de la caridad, la magnanimidad y la nobleza.
PUREZA
Sé puro de corazón. Elimina la lujuria, la cólera, la avaricia y otras malas cualidades. Sé puro en tus pensamientos. No dejes que entren en tu mente malos pensamientos. Piensa siempre en Dios. Piensa en el bienestar de todos. Sé puro en tus palabras. Nunca pronuncies palabras vulgares o groseras. Sé puro también con tu cuerpo. Manténlo limpio. Mantén tus ropas y tus alrededores limpios.
Observa las normas de higiene física, mental, moral y espiritual.
viernes, 4 de mayo de 2012
El mundo de la Rockola
sábado, 11 de febrero de 2012
Instrucciones para vivir en la tierra
Recuerdo que antes de que yo naciera, me preocupaba que no conocía el mundo al que llegaría.
Entonces le pedí a Dios instrucciones para vivir en esta tierra. Dios acercó su voz a mi oído y me dijo:
Sé como el sol.
Levántate temprano y no te acuestes tarde.
Sé como la luna.
Brilla en la oscuridad, pero sométete a la luz mayor.
Sé como los pájaros.
Come, canta, bebe y vuela.
Sé como las flores.
Enamoradas del sol, pero fieles a sus raíces.
Sé como el buen perro.
Obediente, pero nada más a su Señor.
Sé como la fruta.
Bella por fuera, saludable por dentro.
Sé como el día.
Que llega y se retira sin alardes.
Sé como el oasis.
Da tu agua al sediento.
Sé como el río.
Siempre hacia adelante.
Sé como la luciérnaga.
Aunque pequeña, emite su propia luz.
Sé como el agua.
Buena y transparente.
Sé como José.
Cree en tus sueños.
Sé como Lázaro.
Levántate y anda.
Y sobre todas las cosas,
Sé como el cielo: la morada de Dios.
lunes, 19 de diciembre de 2011
Pato o Águila, tú decides...
Rodrigo estaba haciendo fila para poder ir al aeropuerto. Cuando un taxista se acercó, lo primero que notó fue que el taxi estaba limpio y brillante. El chofer bien vestido con una camisa blanca, corbata negra y pantalones negros muy bien planchados, el taxista salio del auto, dio la vuelta y le abrió la puerta trasera del taxi. Le alcanzo un cartón plastificado y le dijo: yo soy Willy, su chofer. Mientras pongo su maleta en el portaequipaje me gustaría que lea mi Misión.
Después de sentarse, Rodrigo leyó la tarjeta: Misión de Willy: Hacer llegar a mis clientes a su destino final de la manera más rápida, segura y económica posible brindándole un ambiente amigable. Rodrigo quedo impactado, especialmente cuando se dio cuenta que el interior del taxi estaba igual que el exterior, ¡¡limpio sin una mancha!!
Mientras se acomodaba detrás del volante Willy le dijo, Le gustaría un café? Tengo unos termos con café regular y descafeinado. Rodrigo bromeando le dijo: No, preferiría un refresco Willy sonrío y dijo: No hay problema tengo un hielera con refresco de Cola regular y dietética, agua y jugo de naranja. Casi tartamudeando Rodrigo le dijo: Tomare la Cola dietética. Pasándole su bebida, Willy le dijo: Si desea usted algo para leer, tengo el Reforma, Esto, Novedades y Selecciones.
Al comenzar el viaje, Willy le paso a Rodrigo otro cartón plastificado, Estas son las estaciones de radio que tengo y la lista de canciones que tocan, si quiere escuchar la radio. Y como si esto no fuera demasiado, Willy le dijo que tenia el aire acondicionado prendido y preguntó si la temperatura estaba bien para él. Luego le avisó cual seria la mejor ruta a su destino a esta hora del día. También le hizo conocer que estaría contento de conversar con él o, si prefería lo dejaría solo en sus meditaciones.
Dime Willy, -le pregunto asombrado Rodrigo- ¿siempre has atendido a tus clientes así??Willy sonrió a través del espejo retrovisor. No, no siempre. De hecho solamente los dos últimos dos años. Mis primero cinco años manejando los gaste la mayor parte del tiempo quejándome igual que el resto de los taxistas. Un día escuche en la radio acerca del Dr. Dyer un Gurú del desarrollo personal. El acababa de escribir un libro llamado Tú lo obtendrás cuando creas en ello. Dyer decía que si tu te levantas en la mañana esperando tener un mal día, seguro que lo tendrás, muy rara vez no se te cumplirá. El decía: Deja de quejarte. Sé diferente de tu competencia. No seas un pato, sé un águila. Los patos sólo hacen ruido y se quejan, las águilas se elevan por encima del grupo.
Esto me llego aquí, en medio de los ojos, dijo Willy. Dyer estaba realmente hablando de mí. Yo estaba todo el tiempo haciendo ruido y quejándome, entonces decidí cambiar mi actitud y ser un águila. Miré alrededor a los otros taxis y sus choferes, los taxis estaban sucios, los choferes no eran amigables y los clientes no estaban contentos. Entonces decidí hacer algunos cambios. Uno a la vez. Cuando mis clientes respondieron bien, hice más cambios.
Se nota que los cambios te han pagado, le dijo Rodrigo. Sí, seguro que sí, le dijo Willy. Mi primer año de águila dupliqué mis ingresos con respecto al año anterior. Este año posiblemente lo cuadruplique. Usted tuvo suerte de tomar mi taxi hoy. Usualmente ya no estoy en la parada de taxis. Mis clientes hacen reservación a través de mi celular o dejan mensajes en mi contestador. Si yo no puedo servirlos, consigo un amigo taxista águila confiable para que haga el servicio.
Willy era fenomenal. Estaba haciendo el servicio de una limusina en un taxi normal. Posiblemente haya contado esta historia a mas de cincuenta taxistas, y solamente dos tomaron la idea y la desarrollaron. Cuando voy a sus ciudades, los llamo a ellos. El resto de los taxistas hacen bulla como los patos y me cuentan todas las razones por las que no pueden hacer nada de lo que les sugería.
Willy el taxista, tomo una diferente alternativa: El decidió dejar de hacer ruido y quejarse como los patos y volar por encima del grupo como las águilas.
domingo, 18 de diciembre de 2011
Frases
Para lograr el éxito, mantenga un aspecto bronceado, viva en un edificio elegante, aunque sea en el sótano, déjese ver en los restaurantes de moda, aunque sólo se tome una copa, y si pide prestado, pida mucho: Aristóteles Onassis (1906-1975) Magnate y empresario griego
Componer no es difícil, lo complicado es dejar caer bajo la mesa las notas superfluas
Johannes Brahams (1833-1897), pianista y compositor Alemán
La suerte solo ayuda a las mentes entrenadas
Louis Pasteur
La educación es la clave del futuro, la clave del destino del hombre y de su posibilidad de actuar en un mundo mejor.
Robert F. Kennedy
Hasta una decisión correcta resulta equivocada cuando se toma demasiado tarde.
Lee Iacocca
Mi padre siempre solía decir que al morir, si contabas con cinco buenos amigos entonces tuviste una vida grandiosa.
Lee Iacocca
El ave canta aunque la rama cruja porque sabe lo que son sus alas
Santos Chocano
Si he podido ver más allá que los demás, es porque me he parado en los hombros de un gigante... en los hombros de Dios.
Isaac Newton
Nunca me enfado por lo que las señoras me piden, sino por lo que me niegan.
Canovas Del Castillo
Amor no es mirarse el uno al otro, sino mirar los dos en la misma dirección.
Antoine De Saint Exupéry
Cuando se habla de estar enamorado como un loco se exagera; en general, se está enamorado como un tonto.
Noel Claraso
La riqueza es como el agua salada; cuanto más se bebe más sed da. -
Schopenhauer
Nadie quiere llegar a viejo, pero nadie quiere morir joven. -
J.J. Curiel
La consecuencia de no pertenecer a ningún partido será que los molestaré a todos.
Lord Byron
Un tonto pobre siempre será tonto. Un tonto rico siempre será rico. -
Paul Lafitte
El entretenimiento es la felicidad de los que no saben pensar
domingo, 13 de noviembre de 2011
CONFLICTOS GENERACIONALES
El médico inglés Ronald Gibson, comenzó una conferencia sobre conflictos generacionales, citando cuatro frases:
"Nuestra juventud gusta del lujo y es mal educada, no hace caso a las autoridades y no tiene el menor respeto por los de mayor edad. Nuestros hijos hoy son unos verdaderos tiranos. Ellos no se ponen de pie cuando una persona anciana entra. Responden a sus padres y son simplemente malos".
"Ya no tengo ninguna esperanza en el futuro de nuestro país si la juventud de hoy toma mañana el poder, porque esa juventud es insoportable, desenfrenada, simplemente horrible".
"Nuestro mundo llegó a su punto crítico. Los hijos ya no escuchan a sus padres. El fin del mundo no puede estar muy lejos".
"Esta juventud está malograda hasta el fondo del corazón. Los jóvenes son malhechores y ociosos. Ellos jamás serán como la juventud de antes. La juventud de hoy no será capaz de mantener nuestra cultura".
Después de estas cuatro citas, quedó muy satisfecho con la aprobación, que los asistentes a la conferencia, daban a cada una de las frases dichas. Recién entonces reveló el origen de las frases mencionadas:
La primera es de Sócrates (470-399 A.C.)
La segunda es de Hesíodo (720 A.C.)
La tercera es de un Sacerdote (2.000 A.C.)
La cuarta estaba escrita en un vaso de arcilla descubierto en las ruinas de Babilonia (actual Bagdad) y con más de 4.000 años de existencia.
Padres y Madres de familia: Relájense, pues siempre fue así.
Ronald Gibson
domingo, 30 de octubre de 2011
El “Noa Noa” (1979)
artificiales. Al menos en esta entrega el componente visual es bastante limitado, recargando casi todo el dinamismo de la acción en el diálogo. La introducción, por ejemplo, si acaso nos rehusamos a irnos con la finta de que Martínez Ortega trata de aplicar sus vastos conocimientos del cine vanguardista adquiridos en sus tiempos como becario en la Unión Soviética, resulta inverosímil, cachiruleada y de pésimo gusto. Un grupo de bailarines ejecuta frenéticos pasos sobre la reducida pista del “Noa Noa,” ahora convertido en discoteca, al ritmo de una secuencia súper impuesta en donde Juan Gabriel interpreta una melancólica canción, evocando sus dificultosos pininos como cantante cuando el lugar tenía el giro de bar. El recinto está completamente iluminado, y entre el inicio de la canción y el final hay considerables silencios durante los cuales el bailoteo continúa. El resto de los prolongadísimos segmentos musicales desentonan asimismo con el mencionado propósito de la obra y arruinan el flujo rítmico irremediablemente, a pesar de que la banda sonora por sí sola es sumamente rescatable. En tiempos del estreno de la película, tal como ahora, las dudas sobre la preferencia sexual del personaje principal eran parte de la mística que le rodeaba y uno de los principales atractivos respecto a su personalidad. Sin embargo, aquí se le atribuye una relación platónica, de tintes sumamente aberrantes, con una misteriosa chica de El Paso, Texas, lo cual diluye la verosimilitud con la que trata de manejarse esta obra de tono, insisto, testimonial.sábado, 29 de octubre de 2011
El jardín de senderos que se bifurcan
Jorge Luis Borges
(1899–1986)
El jardín de senderos que se bifurcan
(El jardín de senderos que se bifurcan (1941;
Ficciones, 1944)
A Victoria Ocampo
En la página 242 de la Historia de la Guerrra Europea de Lidell Hart, se lee que una ofensiva de trece divisiones británicas (apoyadas por mil cuatrocientas piezas de artillería) contra la línea Serre-Montauban había sido planeada para el 24 de julio de 1916 y debió postergarse hasta la mañana del día 29. Las lluvias torrenciales (anota el capitán Lidell Hart) provocaron esa demora —nada significativa, por cierto. La siguiente declaración, dictada, releída y firmada por el doctor Yu Tsun, antiguo catedrático de inglés en la Hochschule de Tsingtao, arroja una insospechada luz sobre el caso. Faltan las dos páginas iniciales.
“... y colgué el tubo. Inmediatamente después, reconocí la voz que había contestado en alemán. Era la del capitán Richard Madden. Madden, en el departamento de Viktor Runeberg, quería decir el fin de nuestros afanes y —pero eso parecía muy secundario, o debería parecérmelo— también de nuestras vidas. Quería decir que Runeberg había sido arrestado o asesinado[1]. Antes que declinara el sol de ese día, yo correría la misma suerte. Madden era implacable. Mejor dicho, estaba obligado a ser implacable. Irlandés a las órdenes de Inglaterra, hombre acusado de tibieza y tal vez de traición ¿cómo no iba a brazar y agradecer este milagroso favor: el descubirmiento, la captura, quizá la muerte de dos agentes del Imperio Alemán? Subí a mi cuarto; absurdamente cerré la puerta con llave y me tiré de espaldas en la estrecha cama de hierro. En la ventana estaban los tejados de siempre y el sol nublado de las seis. Me pareció increíble que es día sin premoniciones ni símbolos fuera el de mi muerte implacable. A pesar de mi padre muerto, a pesar de haber sido un niño en un simétrico jardín de Hai Feng ¿yo, ahora, iba a morir? Después reflexioné que todas las cosas le suceden a uno precisamente, precisamente ahora. Siglos de siglos y sólo en el presente ocurren los hechos; innumerables hombres en el aire, en la tierra y el mar, y todo lo que realmente me pasa me pasa a mí... El casi intolerable recuerdo del rostro acaballado de Madden abolió esas divagaciones. En mitad de mi odio y de mi terror (ahora no me importa hablar de terror: ahora que he burlado a Richard Madden, ahora que mi gasrganta anhela la cuerda) pensé que ese guerrero tumultuoso y sin duda feliz no sospechaba que yo poseía el Secreto. El nombre del preciso lugar del nuevo parque de artillería británico sobre el Ancre.Un pájaro rayó el cielo gris y ciegamente lo traduje en un aeroplano y a ese aeroplano en mucho (en el cielo francés) aniquilando el parque de artillería con bombas verticales. Si mi boca, antes que la dehiciera un balazo, pudiera gritar ese nombre de modo que los oyeran en Alemania... Mi voz humana era muy pobre. ¿Cómo hacerla llegar al oído del Jefe? Al oído de aquel hombre enfermo y odioso, que no sabía de Runeberg y de mí sino que estábamos en Staffordshire y que en vano esperaba noticias nuestras en su árida oficina de Berlín, examinando infinitamente periódicos... Dije en voz alta: Debo huir. Me incorporé sin ruido, en una inútil perfección de silencio, como si Madden ya estuviera acechándome. Algo -tal vez la mera ostentación de probar que mis recursos eran nulos—me hizo revisar mis bolsillos. Encontré lo que sabía que iba a encontrar. El reloj norteamericano, la cadena de níquel y la moneda cuadrangular, el llavero con las comprometedoras llaves inútiles del departamento de Runeberg, la libreta, un carta que resolví destruir inmediatamente (y que no destruí), el falso pasaporte, una corona, dos chelines y unos peniques, el lápiz rojo-azul, el pañuelo, el revólver con una bala. Absurdamente lo empuñé y sopesé para darme valor. Vagamente pensé que un pistoletazo puede oírse muy lejos. En diez minutos mi plan estaba maduro. La guía telefónica me dio el nombre de la única persona capaz de transmitir la noticia: viviía n un suburbio de Fenton, a menos de media hora de tren.
Soy un hombre cobarde. Ahora lo digo, ahora que he llevado a término un plan que nadie no calificará de arriesgado. Yo sé que fue terrible su ejecución. No lo hice por Alemania, no. Nada me importa un país bárbaro, que me ha obligado a la abyección de ser un espía. Además, yo sé de un hombre de Inglaterra —un hombre modesto— que para mí no es menos que Goethe. Arriba de una hora no hablé con él, pero durante una hora fue Goethe... Lo hice, porque yosentía que el Jefe tenía en poco a los de mi raza -a los innumerables antepasados que confluyen en mí. Yo quería probarle que un amarillo podía salvar a sus ejércitos. Además, yo debía huir del capitán. Sus manos y su voz podían golpear en cualquier momento a mi puerta. Me vestí sin ruido, me dije adiós en el espejo, bajé, escudriñé la calle tranquila y salí. La estación no distaba mucho de casa, pero juzgué preferible tomar un coche. Argüí que así corría menos peligro de ser reconocido; el hecho es que en la calle desierta me sentía visible y vulnerable, infinitamente. Recurdo que le dije al cochero que se detuviera un poco antes de la entrada central. Bajé con lentitud voluntaria y casi penosa; iba a la aldea de Ashgove, pero saqué un pasaje para una estación más lejana. El tren salía dentro de muy pocos minutos, a las ocho y cincuenta. Me apresuré: el próximo saldría a las nueve y media. No había casi nadie en el andén. Recorrí los coches: recuerdo a unos labradores, una enlutada, un joven que leía con fervor los Anales de Tácito, un sodado herido y feliz. Los coches arrancaron al fin. Un hombre que reconocí corrió en vano hasta el límite del andén. Era el capitán Richard Madden. Aniquilado, trémulo, me encogí en la otra punta del sillón, lejos del temido cristal.
De esa aniquilación pasé a una felicidad casi abyecta. Me dije que estaba empeñado mi duelo y que yo había ganado el primer asalto, al burlar, siquiera por cuarenta minutos, siquiera por un favor del azar, el ataque de mi adversario. Argüi que no era mínima, ya que sin esa diferencia preciosa que el horario de trenes me deparaba, yo estaría en la cárcel, o muerto. Argüí (no menos sofísticamente) que mi felicidad cobarde probaba que yo era hombre capaz de llevar a buen término la aventura. De esa debilidad saqué fuerzas que no me abandonaron. Preveo que el hombre se resignarña cada día a empresas más atroces; pronto no habrá sino guerreros y bandoleros; les doy este consejo: El ejecutor de una empresa atroz debe imaginar que ya la ha cumplido, debe imponerse un porvenir que sea irrevocable como el pasado. Así procedí yo, mentras mis ojos de hombre ya muerto registraban la fluencia de aquel día que era tal vez el último, y la difusión de la noche. El tren corría con dulzura, entre fresnos. Se detuvo, casi en medio del campo. Nadie gritó el nombre de la estación. ¿Ashgrove? les pregunté a unos chicos en el andén. Ashgrove, contestaron. Bajé.
Una lámpara ilustraba el andén, pero las caras de los niños quedaban en la zona de la sombra. Uno me interrogó: ¿Usted va a casa del doctor Stephen Albert?. Sin aguardar contestación, otro dijo: La case queda lejos de aquí, pero usted no se perderá si toma ese camino a la izquierda y en cada encrucijada del camino dobla a la izquierda. Les arrojé una moneda (la última), bajé unos escalones de piedra y entré en el solitario camino. Éste, lentamente, bajaba. Era de tierra elemental, arriba se confundían las ramas, la luna baja y circular parecía acompañarme. Por un instante, pensé que Richard Madden había penetrado de algún modo mi desesperado propósito. Muy pronto comprendí que eeso era imposible. El consejo de siempre doblar a la izquierda me recordó que tal era el procedimiento común para descubrir el patio central de ciertos laberintos. Algo entiendo de laberintos: no en vano soy bisnieto de aquel Ts'ui Pên, que fue gobernador de Yunnan y que renunció al poder temporal para escribir una novela que fuera todavía más populosa que el Hung Lu Meng y para edificar un laberinto en el que se perdieran todos los hombres. Trece años dedicó a esas heterogéneas fatigas, pero la mano de un forastero lo asesinó y su novela era insensata y nadie encontró el laberinto. Bajo árboles ingleses medité en ese laberinto perdido: lo imaginé inviolado y perfecto en la cumbre secreta de una montaña, lo imaginé borrado por arrozales o debajo del agua, lo imaginé infinito, no ya de quioscos ochavados y de sendas que vuelven, sino de ríos y provincias y reinos... Pensé en un laberintode laberintos, en un sinuoso laberinto creciente que abarcara el pasado y el porvenir y que implicara de algún modo los astros. Absorto en esas ilusorias imágenes , olvidé mi destino de perseguido. Me sentí, por un tiempo indeterminado, percibidor abstracto del mundo. El vago y vivo campo, la luna, los restos de la tarde, obraron en mí; asimismo el declive que eliminaba cualquier posibilidad de cansancio. La tarde era íntima, infinita.El camino bajaba y se bifurcaba, entre las ya confusas praderas. Una música aguda y como silábica se aproximaba y se alejaba en el vaivén del viento, empañada de hojas y de distancia. Pensé que un hombre puede ser enemigo de otros hombres, de otros momentos de otros hombres, pero no de un país: no de luciérnagas, palabras, jardines,cursos de agua, ponientes. Llegué, así, a un alto portín herrumbrado. Entre las rejas descifré una alameda y una especie de pabellón. Comprendí, de pronto, dos cosas, la primera trivial, la segunda casi increíble: la música venía del pabellón, la música era china. Por eso, yo la había aceptado con plenitud, sin prestarle atención. No recuerdo si había una campana o un timbre o si llamé golpeando las manos. El chisporroteo de la música prosiguió.
Pero del fondo de la íntima casa un farol se acercaba: un farol que rayaban y a ratos anulaban los troncos, un farol de papel, que tenía la forma de los tambores y el color de la luna. Lo traía un hombre alto. No vi su rostro, porque me cegaba la luz. Abrió el portón y dijo lentamente en mi idioma:
—Veo que el piadoso Hsi P'êng se empeña en corregir mi soledad. ¿Usted sin duda querrá ver el jardín?
Reconocí el nombre de uno e nuestros cónsules y repetí desconcertado:
—¿El jardín?
—El jardín de los senderos que se bifurcan-
Algo se agitó en mi recuerdo y pronuncié con incomprensible seguridad:
—El jardín e mi antepasado Ts'ui Pên.
—¿Su antepasado? ¿Su ilustre antepasado? Adelante.
El húmedo sendero zigzagueaba como los de mi infancia. Llegamos a una biblioteca de libros orientales y occidentales. Reconocí, encuadernados en seda amarilla, algunos tomos manuscritos de la Enciclopedia Perdida que dirigió el Tercer Emperador e la Dinastía Luminosa y que no se dio nunca a la imprenta. El disco del gramófono giraba junto a un fénix de bronce. Recuerdo también un jarrón de la familia rosa y otro, anterior de muchos siglos, de ese color azul que nuestros antepasados copiaron de los alfareros de Persia...
Stephen Albert me observaba, sonriente. Era (ya lo dije) muy alto, de rasgos afilados, de ojos grises y barba gris. Algo de sacerdote había en él y también de marino; después me refirió que había sido misionero en Tientsin “antes de aspirar a sinólogo”.
Nos sentamos; yo en un largo y bajo diván; él de espaldas a la ventana y a un alto reloj circular. Computé que antes de una hora no llegaría mi perseguidor, Richard Madden. Mi determinación irrevocable podía esperar.
—Asombroso destino el de Ts'ui Pên —dijo Stephen Albert—. Gobernador de us provincia natal, docto en astronomía, en astrología y enm la interpretación infatigable de los libros canónicos, ajedrecista, famoso poeta y calígrafo: todo lo abandonó para componer un libro y un laberinto. Renunció a los placeres de la opresión, de la justicia, del numeroso lecho, de los banquetes y aun de la erudición y se enclaustró durante trece años en el Pabellón de la Límpida Soledad. A su muerte, los herederos no encontraron sino manuscritos caóticos. La familia, como acaso no ignora, quiso adjudicarlos al fuego; pero su albacea —un monje taoísta o budista— insistió en la publicación.
—Los de la sangre de Ts'ui Pên -repliqué— seguimos execrando a ese moje. Esa publicación fue insensata. El libro es un acervo indeciso de borradores contradictorio. Lo he examinado alguna vez: en el tercer capítulo muere el héroe, en el cuarto está vivo. En cuanto a la otra empresa de Ts'ui Pên, a su Laberinto...
—Aquí está el Laberinto -dijo indicándome un alto escritorio laqueado.
—¡Un laberinto de marfil! -exclamé-. Un laberinto mínimo...
—Un laberinto de símbolos -corrigió-. Un invisible laberinto de tiempo. A mí, bárbaro inglés, me ha sido deparado revelar ese misterio diáfano. Al cabo de más de cien años, los pormenores son irrecuperables, pero no es difícil conjeturar lo que sucedió. Ts'ui Pên diría una vez: Me retiro a escribir un libro. Y otra: Me retiro a construir un laberinto. Todos imaginaron dos obras; nadie pensó que libro y laberinto eran un solo objeto. El Pabellón de la Límpida Soledad se erguía en el centro de un jardín tal vez intrincado; el hecho puede haber sugerido a los hombres un laberinto físico. Ts'ui Pên murió; nadie, en las dilatadas tierras que fueron suyas, dio con el laberinto. Dos circunstancias me dieron la recta solución del problema. Una: la curiosa leyenda de que Ts'ui Pên se había propuesto un laberinto que fuera estrictamente infinito. Otra: un fragmento de una carta que descubrí.
Albert se levantó. Me dio, por unos instantes, la espalda; abrió un cajón del áureo y renegrido escritorio. Volvió con un papel antes carmesí; ahora rosado y tenue y cuadriculado. Era justo el renombre caligráfico de Ts'ui Pên. Leí con incomprensión y fervor estas palabras que con minucioso pincel redactó un hombre de mi sangre: Dejo a los varios porvenires (no a todos) mi jardín de senderos que se bifurcan. Devolví en silencio la hoja. Albert prosiguió:
—Antes de exhumar esta carta, yo me había preguntado de qué manera un libro puede ser infinito. No conjeturé otro procedimiento que el de un volumen cíclico, circular. Un volumen cuya última página fuera idéntica a la primera, con posibilidad de continuar indefinidamente. Recordé también esa noche que está en el centro de Las 1001 Noches, cuando la reina Shahrazad (por una mágica distracción del copista) se pone a referir textualmente la historia de Las 1001 Noches, con riesgo de llegar otra vez a la noche en que la refiere, y así hasta lo infinito. Imaginé también una obra platónica, hereditaria, transmitida de padre a hijo, en la que cada nuevo individuo agregara un capítulo o corrigiera con piadoso cuidado la página de sus mayores. Esas conjeturas me distrajeron; pero ninguna me parecía corresponder, siquiera de un modo remoto, a los contradictorios capítulos de Tsúi Pên. En esa perplejidad, me remitieron de Oxford el manuscrito que usted ha examinado.Me detuve, como es natural, en la frase: Dejo a los varios porvenires (no a todos) mi jardín de senderos que se bifurcan. Casi en el acto comprendí; el jardín de los senderos que se bifurcan era la novela caótica; la frase varios porvenires (no a todos) me sugirió la imagen de la bifurcación en el tiempo, no en el espacio. La relectura general de la obra confirmó esa teoría. En todas las ficciones, cada vez que un hombre se enfrenta con diversas alternativas, opta por una y elimina las otras; en la del casi inextricable Ts'ui Pên, opta —simultáneamente— por todas. Crea, así, diversos porvenires, diversos tiempos, que también, proliferan y se bifurcan. De ahí las contradicciones de la novela. Fang, digamos, tiene un secreto; un desconocido llama a su puerta; Fang resuelve matarlo. Naturalmente, hay varios desenlaces posibles: Fang puede matar al intruso, el intruso puede matar a Fang, ambos pueden salvarse, ambos pueden morir, etcétera. En la obra de Ts'ui Pên, todos los desenlaces ocurren; cada uno es el punto de partida de otras bifurcaciones.Alguna vez, los senderos de ese laberinto convergen; por ejemplo, usted llega a esta casa, pero en uno de los pasados posibles usted es mi enemigo, en otro mi amigo. Si se resigna usted a mi pronunciación incurable, leeremos unas páginas.
Su rostro, en el vívido círculo de la lámpara, era sin duda el de un anciano, pero con algo inquebrantable y aun inmortal. Leyó con lenta precisión dos redacciones de un mismo capítulo épico. En la primera un ejército marcha hacia una batalla a través de una montaña desierta; el horror de las piedras y de la sombra le hace menospreciar la vida y logra con facilidad la victoria; en la segunda, el mismo ejército atraviesa un palacio en el que hay una fiesta; la resplandeciente batalla le parece una continuación de la fiesta y logran la victoria. Yo oía con decente veneración esas viejas ficciones, acaso menos admirables que el hecho de que las hubiera ideado mi sangre y de que un hombre de un imperio remoto me las restituyera, en el curso de un desesperada aventura, en una isla occidental. Recuerdo las palabras finales, repetidas en cada redacción como un mandamiento secreto: Así combatieron los héroes, tranquilo eñ admirable corazón, violenta la espada, resignados a matar y morir.
Desde ese instante, sentí a mi alrededor y en mi oscuro cuerpo una invisible, intangible pululación. No la pululación de los divergentes, paralelos y finalmente coalescentes ejércitos, sino una agitación más inaccesible, más íntima y que ellos de algún modo prefiguraban. Stephen Albert prosiguió:
— No creo que su ilustre antepasado jugara ociosamente a las variaciones. No juzgo verosímil que sacrificara trece años a la infinita ejecución de un experimento retórico. En su país, la novela es un género subalterno; en aquel tiempo era un género despreciable. Ts'ui Pên fue un novelista genial, preo también fue un hombre de letras que sin duda no se consideró un mero novelista. El testimonio de sus contemporáneos proclama —y harto lo confirma su vida— sus aficiones metafísicas, místicas. La controversia filosófica usurpa buena parte de su novela. Sé que de todos los problemas, ninguno lo inquietó y lo trabajó como el abismal problema del tiempo. Ahora bien, ése es el único problema que no figura en las páginas del Jatdín. Ni siquiera usa la palabra que quiere decir tiempo. ¿Cómo se explica usted esa voluntaria omisión?
Propuse varias soluciones; todas, insuficientes. Las discutimos; al fin, Stephen Albert me dijo:
—En una adivinanza cuyo tema es el ajedrez ¿cuál es la única palabra prohibida?
Refelxioné un momento y repuse:
—La palabra ajedrez.
—Precisamente -dijo Albert-, El jardín de los senderos que se bifurcan es una enorme adivinanza, o parábola, cuyo tema es el espacio; esa causa recóndita le prohíbe la mención de su nombre. Omitir siempre una palabra, recurrir a metáforas ineptas y a perífrasis evidentes, es quizá el modo más enfático de indicarla. Es el modo tortuoso que prefirió, en cadda uno de los meandros de su infatigable novela, el oblicuo Ts'ui Pên. He confrontado centenares de manuscritos, he corregido los errores que la negligencia de los copistas ha introducido, he conjeturado el plan de ese caos, he restablecido, he creído restablecer, el orden primordial, he traducido la obra entera: me consta que no emplea una sola vez la palabra tiempo. La explicación es obvia:El jardín de los senderos que se bifurcan es una imágen incompleta, pero no falsa, del universo tal como lo concebía Ts'ui Pên. A diferencia de Newton y de Schopenhauer, su antepasado no creía en un tiempo uniforme, absoluto. Creía en infinitas series de tiempos, en una red creciente y vertiginosa de tiempos divergentes, convergentes y paralelos. Esa trama de tiempos que se aproximan, se bifurcan, se cortan o que secularmente se ignoran, abarca todas la posibilidades. No existimos en la mayoría de esos tiempos; en algunos existe usted y no yo; en otros, yo, no usted; en otros, los dos. En éste, que un favorable azar me depara, usted ha llegado a mi casa; en otro, usted, al atravezar el jardín, me ha encontrado muerto; en otro, yo digo estas mismas palabras, pero soy un error, un fantasma.
—En todos —articulé no sin un temblor— yo agradezco y venero su recreación del jardín de Ts'ui Pên.
—No en todos -murmuró con una sonrisa-. El tiempo se bifurca perpetuamente hacia innumerables futuros. En uno de ellos soy su enemigo.
Volví a sentir esa pululación de que hablé. Me pareció que el húmedo jardín que rodeaba la casa estaba saturado hasta lo infinito de invisbles personas. Esas personas eran Albert y yo, secretos, atareados y multiformes en otras dimensiones de tiempo. Alcé los ojos y la tenue pesadilla se disipó. En el amarillo y negro jardín había un solo hombre; pero ese hombre era fuerte como una estatua, pero ese hombre avanzaba por el sendero y era el capitán Richard Madden.
—El porvenir ya existe —respondí—, pero yo soy su amigo. ¿Puedo examinar de nuevo la carta?
Albert se levantó. Alto, abrió el cajón del alto escritorio; me dio por un momento la espalda. Yo había preparado el revólver. Disparé con sumo cuidado: Albert se desplomó sin una queja, inmediatamente. Yo juro que su muerte fue instantánea: una fulminación.
Lo demás es irreal, insignificante. Madden irrumpió, me arrestó. He sido condenado a la horca. Abominablemente he vencido: he comunicado a Berlín el secreto nombre de la ciudad que deben atacar. Ayer la bombardearon; lo leí en los mismos periódicos que propusierona Inglaterra el enigma de que el sabio sinólogo Stephen Albert muriera asesinado por un desconocido, Yu Tsun. El Jefe ha descifrado ese enigma. Sabe que mi problema era indicar (a través del estrépito de la guerra) la ciudad que se llama Albert y que no hallé otro medio que matar a una persona con ese nombre. No sabe (nadie puede saber) mi innumerable contrición y cansancio.
[1] Hipótesis odiosa y estrafalaria. El espía prusiano Hans Rabener alias Viktor Runeberg agredió con una pistola automática al portador de la orde de arrestro, capitán Richard Madden. Éste, en defensa propia, le causó heridas que determinaron su muerte. (Nota del Editor.)
POEMA DE LOS DONES
Nadie rebaje a lágrima o reproche
esta declaración de la maestría
de Dios, que con magnífica ironía
me dio a la vez los libros y la noche.
De esta ciudad de libros hizo dueños
a unos ojos sin luz, que sólo pueden
leer en las bibliotecas de los sueños
los insensatos párrafos que ceden
las albas a su afán. En vano el día
les prodiga sus libros infinitos,
arduos como los arduos manuscritos
que perecieron en Alejandría.
De hambre y de sed (narra una historia griega)
muere un rey entre fuentes y jardines;
yo fatigo sin rumbo los confines
de esta alta y honda biblioteca ciega.
Enciclopedias, atlas, el Oriente
y el Occidente, siglos, dinastías,
símbolos, cosmos y cosmogonías
brindan los muros, pero inútilmente.
Lento en mi sombra, la penumbra hueca
exploro con el báculo indeciso,
yo, que me figuraba el Paraíso
bajo la especie de una biblioteca.
Algo, que ciertamente no se nombra
con la palabra azar, rige estas cosas;
otro ya recibió en otras borrosas
tardes los muchos libros y la sombra.
Al errar por las lentas galerías
suelo sentir con vago horror sagrado
que soy el otro, el muerto, que habrá dado
los mismos pasos en los mismos días.
¿Cuál de los dos escribe este poema
de un yo plural y de una sola sombra?
¿Qué importa la palabra que me nombra
si es indiviso y uno el anatema?
Groussac o Borges, miro este querido
mundo que se deforma y que se apaga
en una pálida ceniza vaga
que se parece al sueño y al olvido.
por: Jorge Luis Borges, 1960 m&m
viernes, 28 de octubre de 2011
lunes, 24 de octubre de 2011
Pensándolo bien (JAIME SABINES)
que alrededor de los 50′s son muy peligrosos la grasa y el cigarro,
que hay que conservar la figura
y dar la batalla al tiempo, a la vejez.
Expertos bien intencionados y médicos amigos
me recomiendan dietas y sistemas
para prolongar la vida unos años más.
Lo agradezco de todo corazón, pero me río
de tan vanas recetas y tan escaso afán.
(La muerte también ríe de todas esas cosas.)
La única recomendación que considero seriamente
Es la de llevar una mujer joven a la cama
Porque a estas alturas, la juventud
Solo puede llegarme por contagio.
jueves, 25 de agosto de 2011
Los diez mandamientos del Kaibil
1. Para el Kaibil, lo posible está hecho, lo imposible se hará.
2. Siempre atacar, siempre avanzar
3. En la confusión y el desorden el Kaibil será quien domine la situación y con serenidad conduzca la acción.
4. El ataque de un Kaibil será planeado con secreto, seguridad y astucia; lo conducirá con fuerza vigor y agresividad.
5. El arma fundamental del Kaibil es la sorpresa.
6. El Kaibil sabe que resistir no significa solamente el juramento de hacerlo, sino también no retroceder ante nada.
7. Un Kaibil no trata de cumplir una misión, la cumple.
8. Al ser emboscado, acompañándose del máximo volumen de fuego el Kaibil se lanza al asalto aniquilador.
9. El kaibil es la élite de las tropas de choque cuando fuerzas o doctrinas extrañas atentan contra la patria o el ejército.
10. Se es Kaibil cuando se reconoce que: si se sufre fatigas no es por gusto; si se pasa hambre no es porque no se tenga necesidad de comer; si se expone a la muerte no es porque no se ame a la vida; sino todo ello se hace por un ejército mejor y superior.
miércoles, 24 de agosto de 2011
Vitamina C
En la siguiente tabla, se pueden la lista de alimentos con vitamina C y la cantidad de miligramos aproximada por cada 100 gramos que posee cada uno de los alimentos:
| Fuente | Vitamina C (mg/100 g) |
|---|---|
| Ciruela Kakadu | 3100 |
| Camu Camu | 2800 |
| Escaramujo | 2000 |
| Acerola | 1600 |
| Guayaba | 300 |
| Grosella negra | 200 |
| Pimiento rojo | 190 |
| Perejil | 130 |
| Kiwis | 90 |
| Brócoli | 80 |
| Grosella | 80 |
| Coles de Bruselas | 80 |
| Caqui | 60 |
| Papaya | 60 |
| Fresa | 60 |
| Naranja | 50 |
| Limón | 40 |
| Melón | 40 |
| Coliflor | 40 |
| Pomelo | 30 |
| Frambuesa | 30 |
| Mandarina | 30 |
| Espinacas | 30 |
| La col cruda | 30 |
| Mango | 28 |
| Lima | 20 |
La ciruela Kakadu es una variedad de ciruela australiana y es un alimento que contiene una enorme cantidad de vitamina C y está considerada como la fruta con más vitamina C del mundo. Por ejemplo comparando su cantidad de vitamina C con la vitamina C que contiene una naranja, la cantidad de vitamina C de la ciruela Kakadaku es 100 veces mayor.
El Camu Camu, también conocida como Myrciaria dubia, es un arbusto de la Amazonia Peruana cuyo fruto, después de la ciruela Kakadu, es el alimento que contiene más cantidad de vitamina C. Además de la gran cantidad que posee, el Camu Camu también tiene excepcionales cualidades como antioxidante.
miércoles, 3 de agosto de 2011
jueves, 28 de julio de 2011
¿Por qué es importante estudiar una maestria?
¿Por qué es importante estudiar una maestria?
El cursar una maestría en estos momentos cuando en este país hay tantas dificultades y carencias económicas, académicas y sociales; que influyen profundamente en el desempeño escolar, en los intereses personales y mas tarde en el ámbito profesional de quienes acceden al termino de una licenciatura, ya que se sabe muy pocos llegan a terminar sus estudios por causas diversas y que por otra parte un porcentaje considerable de los egresados no se titulan y mucho menos realizan estudios de postgrado, es por esto que el objetito de este articulo es incentivar a quien se tome un tiempo en leer este articulo para que se interese en superarse ya que al hacerlo no solo obtendrá un beneficio personal al alcanzar metas y obtener logros si no también contribuirá en el mejoramiento de nuestro país traduciéndose en mejores oportunidades.
Desde mi particular punto de vista y respetando el de quienes lean este escrito; Considero que los enteres de los individuos en nuestra sociedad dependen de el contexto en el que cada uno viva y se desenvuelva, de la formación desde casa y de la importancia inculcada en el estudio y la superación, así como de las situaciones que se van presentando a los largo de la vida y de las decisiones que se toman para enfrentarlas. Desde que recuerdo en la primaria muchos de mis amigos decían que se casarían a los 20 años de edad, por lo que no consideraban seguir estudiando; en secundaria y la tendencia era la misma, para cuando inicio la preparatoria ya había de compañeros que realmente tenían ganas de seguir estudiando una licenciatura pero ninguno mencionaba la posibilidad de estudiar un postgrado.
¿Por qué?..
La realidad es que se piensa que al tener una carrera puede accederse a un trabajo y una remuneración económica a la que este conllevará, y que cubrirá las necesidades fundamentales; al conseguirlo se piensa ya tener la vida resuelta y se tiende a conformarse; pude observar que todos pensábamos en beneficio personal y a corto plazo, pero nunca en tener la visión de continuar estudiando para ser mejor profesionista en los que fuese que se eligiera y así también ser mejor laboralmente hablando al colaborar con los demás.
Definitivamente el estudiar una carrera de licenciatura permite obtener mayor habilidad para resolver muchos de nuestros problemas cotidianos y obviamente de nuestro trabajo.
¿Pero entonces para qué seguir un postgrado si nuestra vida ya queda resuelta con estudiar una carrera?...
La respuesta está en que si piensas en los demás y en conseguir en un futuro un bien común y no únicamente en lograr más beneficios a nivel personal; así las demás personas que te rodean comienzan a creer en tu capacidad para obtener un logro real para la comunidad y ellos mismos te apoyarán haciéndose parte de los proyectos en común y apoyando para que se realicen.
¿Qué implica estudiar un postgrado o maestría?..
No se necesita ser un prodigio para seguir estudiando sino únicamente tener la voluntad, la convicción y el deseo firme de ser un experto, verdaderamente de los mejores en cualquier ramo que se decida.
¿Para qué?
Bueno aquí me lleva a comentar otro tópico muy difundido en México
¿Por qué los mexicanos no logramos destacar en nada?
Y la respuesta más simple es que no nos volvemos expertos en nada.
El estudiar una maestría o postgrado no significa que vamos a ser ricos ni a ganar mucho más que un licenciado pero el punto vital está en que entre más gente logre estudiar un postgrado, México tendrá más gente experta que puede desarrollar proyectos hablando específicamente en el ámbito de la ingeniería.
Por dar un ejemplo bien conocido por todos es que la mayoría de los celulares, componente para PCS, Televisores etc. no son elaborados en México, aquí únicamente se ensamblan partes; tenemos muy pocas empresas, que generen este tipo de tecnologías.
Por lo tanto la solución al problema tecnológico en nuestro país es que existan expertos en diversos ramos, gente preparada y especializada que trabajen por un fin en común, para poner a trabajar a nuestro país en todo aquello que le trabajamos a otros para su beneficio; por ejemplo expertos en motores, en llantas, en chasis. Mi idea principal es que necesitamos trabajar en conjunto para lograr algo de provecho y no depende de una sola persona.
Es por esto que el tener la oportunidad de estudiar una maestría en liderazgo desarrollador es una gran oportunidad ya que si algo es lo que en este país hace falta son lideres, pero no lideres de masas sino de ideas, gente preparada para encausar las expectativas, aspiraciones y sueños de las personas.
Y esta materia de habilidades en la enseñanza sin duda es el primer paso para conseguir esta meta, ya que hemos comprendido y asimilado la importancia que tiene el entablar canales de comunicación adecuados, ya que sin ellos nos seria imposible realizar lo que este postgrado tiene como finalidad; el forjar desarrolladores del capital humano, y estoy seguro que gracias a estos y los siguientes conocimientos podré llegar a la meta final.
Por lo anterior invito a toda persona a que visite páginas sobre estudios de postgrado que se interese en ser mejor, en continuar estudiando, para que así contribuya al mejoramiento, desarrollo y avance de este país que es nuestra casa por y para el beneficio de todos los que vivimos en nuestro México.
lunes, 25 de julio de 2011
El “otro” Agustín Lara
“Si alguien piensa que estás loco porque vas caminando sonriendo, no importa, seguro estás mejor que él”.

Hace algunos años escribí una columna titulada: La otra María Félix, (http://impreso.milenio.com/node/8150269) la historia de María Félix Rubio Ramos, una mujer que, al igual que muchos, dejó nuestro país para buscar un mejor futuro en los Estados Unidos. Al contar su historia, nunca pensé que años después conocería el absurdo de la burocracia y los vacíos legales en la historia del “otro” Agustín Lara.
Agustín Lara es su verdadero nombre y su profesión es músico. Sin embargo, su historia me recuerda más al personaje de Tom Hanks en la película La Terminal que al célebre compositor mexicano. “Esta historia cuenta lo que es nacer en el lugar equivocado en el momento equivocado y que es lo que me ha llevado a ser un músico callejero”. Me dice Agustín cuando me cuenta su historia. Nació en Mónaco. Cuando cumplió 12 años, sus padres se separaron y él se fue a Buenos Aires con su padre de nacionalidad argentina, así pierde todo contacto con su madre. Al poco tiempo, su padre falleció. “Entonces, con 15 años, me encuentro en Argentina sólo, con mi pasaporte que tengo que renovar. No contaba con un tutor legal porque mi madre estaba viva pero desaparecida sin contacto. Al no tener forma de acceder a un tutor legal que pudiera renovar mi documento por ser menor de edad, quedo varado en Argentina sin pasaporte, sin nacionalidad, sin documentos, sin poder salir del país y sin poder trabajar”.
El absurdo legal en el que se encontraba lo obligó a tomar medidas drásticas. Decidió aprovechar la herencia musical de su padre —el músico Rubén Lara— y salir adelante cantando en la calle. “Uno tiene que saber aprovechar el día y cantar por las monedas lo mejor posible. Hay que cantar para que la gente que pasa por la calle pueda oírte, frenarse y que te den esa moneda que te permita comer y pasar la noche. Si acaso sobra algo, hay que guardarlo, porque si al día siguiente llueve, se llena el día de preguntas sin respuesta”.
Las autoridades argentinas le comunicaron a Agustín que debía cumplir 21 años (la mayoría de edad en ese país) para emanciparse. Tenía mucho tiempo por delante. Dado que no podía salir del país, Agustín recorrió Argentina de arriba abajo como músico callejero. Poco antes de la importante fecha, Agustín conoció por casualidad a un funcionario de la ONU que lo ayudó a solicitar su nacionalidad amparándose bajo las leyes de otorgamiento de nacionalidad a refugiados de guerra en caso de no tenerla. Todavía tuvieron que pasar cinco años más para que Agustín pudiese elegir una nacionalidad. Cuando finalmente pudo, eligió la nacionalidad argentina, en honor a su padre. Pese a todo, Agustín no se considera una víctima de la burocracia. “Creo que hay quienes viven toda su vida atrapados en la burocracia y no se dan cuenta. A mí me ha tocado vivir once bruscos años en los cuales me di cuenta que la libertad en este lugar rige a través de una firma y un papel. Decidí optar por mi libertad que era cantar en las calles”.
Ahora que ya pasó la pesadilla, Agustín ve esos días de apátrida con orgullo, considera que la vida lo puso en una situación en la que tuvo que jugar un juego, y lo jugó con mucho entusiasmo. Más que vivir en la calle, cree que son muchos momentos que lo han marcado. Uno de ellos fue la muerte de su padre y las cosas que quedaron por hablar con él. También lo han marcado las aceras de los lugares en los que ha tocado, con quienes ha compartido historias y soledades. “Componer canciones, cantar, compartirlo con los demás es vivir un sueño. Más allá de lo que uno pueda decir del éxito, para mí es un camino no un destino y yo vivo mi sueño al nivel que pueda ser. Si es en un escenario o en un estadio lo haré con la misma alegría que lo hago todos los días”.
Agustín dice que no cambiaría nada de lo que ha decidido hacer, aunque quizá la manera de obrar sería otra. Considera que la calle es una buena escuela, pero difícil. Tal vez de ahí aprendió el optimismo y que la vida te devuelve las cosas como las vives. “Si tú sonríes, es muy probable que recibas de vuelta una sonrisa. Si alguien piensa que estás loco porque vas caminando sonriendo, no importa, seguro estás mejor que él”.
viernes, 15 de julio de 2011
¿Como saber si me quiere?
En una relación de pareja muchas personas pasan por momentos de inseguridad o incertidumbre en relación a si la pareja siente amor verdadero o lo quiere en realidad.
Es un tema difícil de abarcar en un post pero si nos remitimos en concreto a las parejas que hace relativamente poco tiempo que están en una relación pues podemos escribir algunos comentarios al respecto.
Una de las cuestiones mas importantes para evaluar si el otro siente algo profundo por nuestra persona es obviamente el interés manifestado en forma permanente y sostenida a lo largo del tiempo. Es decir, no califica alguien que sólo llame de vez en cuando y no recibe los llamados que le realizamos.
Tampoco podemos aceptar como una relación seria algo que represente encuentros esporádicos o continuos pero sin salir en publico, es decir, la relación está limitada sólo a intimar fisicamente.
Cuando ha pasado un tiempo prudencial pues es lógico que si la persona siente deseos reales de tener una relación seria nos presente a sus seres queridos.
Estas son cuestiones básicas que te pueden ayudar a discernir si alguien te quiere realmente o está jugando contigo.
Luego existen modalidades o formas de amar o demostrar el cariño al otro que tienen que ver con la manera de ser de cada uno por lo que establecer patrones comunes puede ser peligroso o erróneo.
Debes guiarte principalmente con el interés mostrado por el otro en tenerte en cuenta para compartir su vida contigo.
miércoles, 13 de julio de 2011
Cómo olvidar a mi Ex
¿Cómo olvidar a mi ex?
Jhovanny Martes Rosario


(Descubre cómo desinteresarte de tu ex y revivir la búsqueda de tu felicidad)
Basado en la Ley Natural de Causa y Efecto
Preludio interrogativo: Antes de empezar a leer este artículo, primero contéstate las siguientes preguntas con mucha sinceridad. Luego continúa descubriendo cómo olvidar a tu ex.
Preguntas
- ¿Te botaron como un perro?
- ¿Botaste tú sin piedad, pero ahora tu ex ya tiene otra persona?
- ¿Se le acabó el amor al otro por ti?
- ¿Se te acabó a ti por esa persona, pero aún lo dudas?
- ¿Te pegaron los cuernos y todavía quieres perdonar?
- ¿Los pegaste tú por venganza y ahora sientes remordimiento?
- ¿Se metió tu ex con otro(a) y todavía dudas si te ama?
- ¿Se acabó la magia del amor, pero no lo puedes creer aún?
- ¿Ya no hay más química entre los dos, pero tú te empeñas en salvar lo insalvable?
- ¿Cómo que te arrepientes de haber elegido a esa persona y no sabes la decisión que debes tomar en lo adelante?
- ¿Piensas que tu ex juega con tus sentimientos y eso te tiene confundido(a)?
- ¿Fue bonito el amor al principio y a pesar de que ahora es una pesadilla quieres seguir en pie de lucha?
- ¿Te sientes una mierda ahora que el amor ya no te sonríe?
- ¿Deseas de corazón olvidarte de tu ex y necesitas unos cuantos consejos que a mí me funcionaron con gran efectividad?
Cualquiera que sea tu caso, si tú interés genuino es encontrar la manera de olvidarte de tu ex, te felicito porque has llegado al lugar indicado y en el momento justo. Si por el contrario, lo que buscas en el fondo son sugerencias para recuperar a tu ex, lamento decirte que perderás tu tiempo leyendo este artículo. Este artículo está dedicado exclusiva y egoístamente para aquellas personas que desean y están en la mayor de las disposiciones de sacarse, de una vez y para siempre, ese embrujo del cuerpo y de alma llamado ex. ¿Por qué? Por tres razones sumamente verdaderas: 1) Porque ya tú vivías antes de conocer a tu ex. 2) Porque la vida es demasiada corta para pasársela sufriendo por una vaina que no tiene sentido que siga gravitando en la mente de uno. 3)Porque hay demasiada gente allá afuera dispuesta a dar eso que uno busca con empeño: Amor. Todo lo demás, contrario a estas razones, es: purita obsesión enfermiza, un infantilismo innecesario, una autoflagelación emocional atroz y un bloqueo mental autoimpuesto por debilidad humana.
Con la mejor de las intenciones: Dedico este artículo a todas aquellas personas que como yo, saben que el amor es lo más hermoso de este mundo, pero que cuando se acaba, hay que aceptar la "pérdida" para darse una nueva oportunidad para seguir buscándolo en otros lugares más promisorios. ¿Por qué? Porque es estúpido sufrir lo insufrible y porque es inteligente renunciar a lo renunciable. Porque hay otros brazos por ahí hambrientos de dar calor, porque hay otra boca en algún lugar de este planeta lista para besar con verdad. ¿Dónde? No sé, por ahí, sólo debes salir al mundo y tocar puertas. El agua no va a la vaca, la vaca debe ir al agua.
Le dedico este artículo a esos que, a pesar de los sinsabores que han padecido por el "inesperado" colapso amoroso, saben que el amor perdido no significa la muerte por parálisis cardiaca, sino un simple desmayo del corazón. A esa raza extrañísima de este planeta que tiene el coraje de no resucitar las osamentas de un malogrado amor, porque saben que eso, es perder un hermoso e irreversible tiempo de la vida. Se la dedico con mucha cortesía a esa especie en peligro de extinción que, sin mirar atrás, saben recuperar el ánimo desde lo más profundo del alma para seguir el camino de la vida, el camino del amor. A esos que saben exorcizar de su mente los demonios de un amor ingrato. A los que no permiten que nadie irrumpa en su vida así de simple con el propósito cínico de jugar con los sentimientos. A los que nunca pierden la fe en el amor después del amor. A los que no dejan oxidar las flechas del amor en el carcaj del desaliento por causa de los desengaños. A los que saben sobreponerse al cataclismo de la herida de una desilusión. A los que aceptan que al final de cualquier túnel oscuro podemos encontrar siempre una lucecilla de esperanza. A los que no se resignan con migajas de afectos torcidos. A los que se prohíben darse por vencidos. A los que se dan una oportunidad, dos, tres… hasta encontrar alguien que quiera jugársela en el amor. A los que apuestan siempre por la vida en abundancia. A todos aquellos que, a pesar de los pesares, no se rinden, sino que siguen en pie de lucha hasta el final. A los que saben que tropezar y caerse no significa perder, sino un episodio más de la vida que se supera con levantarse y seguir caminando hasta llegar a la meta. A los que finalmente siguen dando amor aun después del desamor. ¡A ellos va dedicada esta obra!
Introducción
La felicidad en los seres humanos emana esencialmente del amor, por esa razón todos queremos amar y ser amados. Muchos conquistan el amor con amor, otros por otros medios, tales como el poder del dinero y el embuste. La desesperación de unos los llevas de hecho a venderse al más bajo precio. Y es que el amor a todos nos pone locos a diferentes niveles. Sin embargo, todo el que decide entrar en el juego del amor, debe saber que así como el jardinero a la rosa, llegamos a disfrutar de la fragancia de la rosa, pero a cambio del dolor de las espinas que como alevosía se nos clavan. Nadie sale ileso del amor, pero en el fondo, el amor es un juego divertido que vale la pena jugar. A veces nos hieren y a veces herimos, en ocasiones sin quererlo. A todos los que nos hemos enamorado de verdad nos han roto, en alguna momento, el corazón, de eso no hay dudas. El que no ha sufrido en el amor es porque no ha amado de verdad, o es que no lo han querido jamás. ¿Quién que haya amado con locura no se ha sentido una mierda cuando de repente lo abandonan en el amor? Todos los que nos hemos enamorado de verdad y nos han traicionado en el amor, en lo más secreto de nuestro ser, hemos deseado para sí la muerte. Todos los que hemos amado sin condición le hemos deseado a alguien, aunque sea una vez en la vida, por despecho y frustración, que muera. Todos los que nos hemos enamorado perdidamente hemos sentido un dolor letal en el pecho por causa de un mal amor al que considerábamos eterno. Todos los que nos hemos enamorado de verdad y nos hemos sentido desilusionados en gran manera, hemos deseado enterrarle un cuchillo en el corazón a quien inventó el amor. ¡Maldito Cúpido!
Todo hasta ese punto es normal y muy humano, pasar de ahí es rayar en algo psicopatológico, infantil e innecesario. Este artículo ha nacido con un propósito bien específico y definido: ayudarte a sobreponerte de una ruptura amorosa, ayudarte a curar tus heridas, ayudarte a olvidar lo que ya no tiene sentido que siga gravitando en tu mente, ayudarte a seguir en pie de lucha, ayudarte a seguir creyendo en el amor, ayudarte a que te enamores de la vida otra vez, ayudarte a seguir viviendo. Ayudarte a prepararte para seguir en búsqueda de la felicidad en pareja, pero con un nuevo amor. Quiero que sepas que de nada o de muy poco te servirá todo lo que te sugeriré aquí si no llevas estas sugerencias a la práctica. Por lo que, si en verdad quieres deshacerte del fantasma de tu ex, te invito a seguir leyendo las siguientes páginas a título de consejos, los que comparto contigo con gran sinceridad y con enorme empatía. A mí me funcionaron perfectamente, porque así me lo propuse y así lo cumplí. Fue mi compromiso personal conmigo mismo, por honor y dignidad. Nada es fácil al principio, pero vale la pena al final.
Georges Bernanos dijo una vez: “El verdadero odio es el desinterés, y el asesinato perfecto es el olvido”. Algún día seremos viejos y tendremos arrugas como es natural. Nadie puede evitar las arrugas de la piel, pero las arrugas del alma sí que podemos evitarlas. He aquí el propósito de estos consejos: impedir que nuestro interior envejezca prematuramente hasta convertirnos en bazofias humanas o algo peor. Como es obvio, algunos cambios sugeridos aquí pueden hacerse de una vez, pero otros no, algunos tomarán más tiempo. La cura será un proceso gradual, pero segura, si así lo deseas y luchas por ello. Nada es imposible en la vida, excepto escapársele a la muerte terrenal… De cierto te digo que si en medio de la lectura de estos consejos tomas tu teléfono para comunicarte con tu ex o contestarle algún mensaje, abandona la lectura y sigue trillando el caminejo a tu muy potencial fracaso. Es un asunto de causa y efecto. Si arrojas una piedra hacia arriba caerá irremediablemente, y es muy probable que caiga en tu cabeza. Todos sabemos que olvidar a alguien especial de la noche a la mañana no es fácil. Es difícil borrar del registro de tu memoria el físico y el nombre de alguien, incluyendo los momentos convividos con esa persona con quien tú habías mantenido una relación afectiva más o menos profunda. No es fácil, pero tampoco imposible. No será fácil, pero te aseguro que valdrá la pena.
Olvidar es, en cierta medida, recurrir a un proceso sanguinolento de un desdén metódico y una indiferencia fríamente calculada. Olvidar es en un sentido realista anestesiar al corazón para que no te fuerce a pensar más en alguien que en conclusión, no aporta felicidad a tu vida, sino que suma miseria a ella sin contemplación. Es sabido que el tiempo y la distancia son causas fomentadoras del olvido: Esto es verdad hasta cierto punto, porque debes poner de tu parte para poder anular de tu mente y corazón cualquier rastrojo de tu ex. De este modo lograrás increíbles efectos en tu propósito. Medita esto con detención: Según los entendidos en materia de aprendizaje y retención de datos, el ser humano retiene:
1) 10% de lo que lee (cartas, tarjetas de tu ex).
2) 20% de lo que escucha (música nostálgica, su timbre de voz).
3) 30 % de lo que ve (fotos de tu ex, peluches).
4) 50% de lo que escucha y ve (combinación de las dos anteriores).
5) 70 % de lo que dice (mencionar a cada momento al ex).
6) y un 90% de lo que se dice mientras se ejecuta lo dicho (no puedo olvidar lo(a). llamadas telefónicas, entregarte de nuevo en sus garfios, ver fotos, suspirar, lamentarse de la ruptura, mencionarlo(a) en cada conversación…).
Sabiendo todo esto, ¿A qué conclusiones llegas? Medítalo. Mi conclusión es que, al final de todo esto, yo puedo convertirme en mi propio salvador o en mi propio verdugo. Yo soy dueño de mi destino. Yo soy dueño de mis acciones. Mientras tanto, te pregunto francamente, ¿Con qué oculto propósito te sacrificas entregando tu corazón a tu ex si en el fondo sabes que no te ama en verdad, que ya no está interesado en ti? ¿Te interesa aún su sexo? ¿Le estás dando mente a que si ya no está con tu ex tu economía se verá afectada? ¿Piensas que sin tu ex a tu lado la vida no tendrá sentido? ¿Es tu caso masoquismo? ¿Complejo de pájaro enjaulado? ¿Síndrome de Estocolmo? ¿Miedo al cambio? ¿Falta de agallas para enfrentar tu realidad? ¡La verdad es que no lo sé! Lo que sí sé es que, al principio, eres libre de culpa por el hecho de que tu ex no te haya correspondido como tú mereces, pero si vuelves con tu ex otra vez y te vuelve a dar la espalda, entonces eres innegablemente culpable y merecedor(a) de tu desgracia y algo más… Como dicen por ahí: “Ayúdate que Dios te ayudará.” Sé fuerte para resistir la tentación de caer en el gancho de nuevo y lucha contra viento y marea por tu felicidad. Como ser humano tienes el derecho de desfallecer y flaquear por momentos, ¿Por qué no? Pero que estas debilidades no se conviertan en un hábito en ti hasta causarte más problemas. ¡Lucha insistentemente como el junco que se resiste a quebrarse azotado por algún ventarrón artero! La batalla será cruenta, pero con tu tenacidad y constancia y la fe en ti mismo (a), sé que ganarás exitosamente. El dramaturgo inglés, William Shakespeare, en voz de uno de sus personajes llamado Hamlet dijo en cierta ocasión: “Ser o no ser, esa es la cuestión.” Tú decides lo que ser en el mundo. Tú decides si ser en la vida gusano que se arrastra o mariposa que vuela. ¿Por dónde debes empezar? Pues por el sacrificio. Para ser mariposa primero debes sacrificarte en el capullo.
Considera esto: la vida es muy corta para pasártele de psicoterapeuta de los demás. En este planeta, hay un sinnúmero de individuos que padecen de trastornos psicológicos: neurosis, ciclotimia, esquizofrenia, hipocondría, complejo de inferioridad, megalomanía, delirio de persecución, fobias, manías, complejo de Peter Pan. Y yo me pregunto: ¿Qué harás tú con las depresiones de los demás? ¿Qué vas a hacer con sus situaciones no resueltas de la infancia? ¿Qué pretendes hacer con toda su sarta de psicopatologías? ¿Arrastrarás con toda esa cordillera de engorrosos complejos de tu ex? ¿A caso no te es suficiente con lidiar con tus propias fobias para tratar las de tu ex? ¿Eres acaso algún psicoterapeuta? Y si lo eres, ¿Qué? ¿Te dedicarás a impartir sesiones psicoterapéuticas la vida entera? ¡Absurdo! Si te dedicas a esa compleja tarea, sin duda alguna, con el tiempo, serás tú quien fuere a necesitar ayuda psicoterapéutica. Sin irte a los extremos (siempre dañinos), sé un tanto egocéntrico en algunos casos. Ejemplo, si un día caes en un hoyo con 3 compañeros de viaje, no intentes salir de él con ellos en el hombro, porque el peso no te lo permitirá. Primero trata de salir tú, para que luego puedas ayudar a los demás. ¡Cuida tu salud mental!
Tú eres el (la) autor (a) de tu propia novela. Es decir que sólo tú tienes la potestad de escribir lo que se te venga en gana en las páginas del libro de tu vida. En tu trama de amor y pasión entra y sale el personaje que tú decidas dejar actuar en tu escenario. Tienes el mando de categorizar a los histriones que llegan a tu teatro como te dicte el corazón. A éste le puedes dar el guión del personaje secundario, a aquél otro puedes cederle un papel de cuadro. Sin desconocer que el personaje principal siempre debe ser y deberá ser tú ¡Que más da, es tu historia! Sólo debes procurar que los personajes no se te rebelen en la obra, si intentan hacerlo, despídelo de tu teatro antes de que tú pases a ser de titiritero a títere.
En este nuevo capítulo de tu historia, tu ex debe ser sencillamente un personaje de relleno en tu obra, una sombra, una tumba, un simple pasado. No más de ahí. Ese es el precio que tu ex debe pagar por no respetar las reglas de tu juego. En conclusión, olvidar es lograr que el corazón no se conmueva más por aquel o aquella cínico (a) que jugó contigo, haciéndote perder un tiempo hermoso de tu existencia. Es prohibirle a los sentimientos que hablen por ti. Tú debes tomar el control absoluto de lo que llevas por dentro. Olvidar es en definitiva, echarle tierra al pasado para empezar de nuevo, porque tú, criatura creada a imagen y semejanza de Dios, mereces simplemente algo mejor. De las sugerencias que te doy a continuación, toma la que te sirva mejor, el resto, arrójalas al zafacón de la basura. Es tu decisión. Pero recuerda que tú eres en el (la) responsable de tú situación actual y de la del futuro. El destino propiamente dicho no te viene prefabricado, tú debes fabricarlo. Aclaro que, esta obra es producto de una ruptura amorosa acaecida al autor, por lo que sus letras están escritas con experiencia y un deseo intenso de cambiarlo todo, de revertirlo todo, de salir de esa pesadilla. Al final, el autor salió victorioso, porque así lo determinó.
¿Estás listo(a) ahora para empezar a olvidar? ¿Estás listo(a) para volver a vivir en paz? ¡Si es así, entonces, empecemos ya! ¡Atrévete a ser feliz!
10 sugerencias prácticas
1-Deshazte de todo aquello que te pudiera hacerte recordar al ex.
Obviamente, borrar de la mente aquellos recuerdos lindos de una relación nos podría resultar un tanto complejo debido al extraordinario poder de registro de la memoria. Muchos de estos recuerdos se internan estratégicamente en el subconsciente. Sin embargo, como si hacemos caso omiso a la frase popular de que: Ojos que no ven, corazón que no siente, podríamos empezar a borrar cosas de nuestra mente desechando todo aquellos objetos y cosas que, de una u otra manera, nos hacen evocar momentos agradables de la relación -cuando todavía Cupido estaba de nuestro lado-. Por lo que debemos atacar al enemigo por lo más visible. Así que debes empezar a arrojar al bote de la basura todo lo que te podría hacer recordar a tu ex. Arremete pues contra fotos, peluches, cartas, tarjetas, ropas, bisuterías. Ah, y por supuesto, no olvides eliminar su Facebook del tuyo.
Cuando un ejército poderoso logra penetrar a territorio enemigo con el fin único de hacerlo desaparecer de la faz de la tierra, lo primero que hace es saquear sus riquezas, tomar a las mujeres, aniquilar a los soldados más temibles, hacer prisioneros a los más venables y convertirlos en esclavos, y finalmente incineran todo a su paso. Queman todo aquello es considerado sagrado para el pueblo yugulado: sus ídolos, sus imágenes, sus estatuas, sus templos, sus dioses de barro. Todo lo destruyen. Todo lo pulverizan. ¿La razón? Para que a nadie se le ocurra evocar recuerdos de sus adoraciones y hábitos, para que no se revelen tan fácilmente, para imponer nuevos ideales. Las mal llamadas Guerras Santas impusieron a punta de espadas sus ideales. Los europeos redujeron casi a nada toda una raza, con todo y sus cemíes y culturas, cuando pisaron en el Nuevo Mundo y finalmente impusieron el orden que ellos que querían en el nombre de su dios cristiano. Pero ¿se puede aplicar esta actitud devastadora en el amor fallido? ¡Por supuesto que sí! Obviamente los terrenos son distintos, pero el objetivo es el mismo: reducir al enemigo e imponer un nuevo orden, el orden que más le conviene al corazón: EL OLVIDO. Dime ahora, ¿Para qué conservar todo aquello que innecesariamente te hará recordar a quien ya no aporta nada sano a tu salud mental? ¿Para qué guardar los ídolos de un dios falso y despiadado? ¡Absurdo! Así no te aferres a un pasado que no merece ser recordado, por lo que debes despojarte de todo apego materialista para esta noble causa. ¡Total, nada te llevarás cuando te mueras! En el caso de propiedades de mayor valor económico, busca un modo de vender una parte, regalar otra y así renovarlo. Recurre a un abogado para que te ayude a manejar el asunto como manda la Ley. Es peliagudo, pero beneficioso para tu alma. Repito no conserves nada que te vaya a ser recordar a tu ex. ¿Desde qué momento? ¡Pues desde este mismo instante! Ah, otra cosita muy importante, no te detengas mezquinamente a pensar en el valor económico de las cosas que te desharás. Recuerda sólo dos asuntos verdaderos: 1-Tu paz espiritual no tiene precio. 2- Más se perdió en el Diluvio en el tiempo de Noé. Regálate el arcoíris de la paz interior.
2-Aléjate de aquellos lugares donde tú y tu ex solían estar juntos.
¿Por qué? Pues muy sencillo. ¿Qué hace la gente cuando pasa por una iglesia? Pues pensar en su dios y arrepentimiento. ¿Qué hace la gente cuando pasa por un cementerio? Pues pensar en la muerte. ¿Qué hace la gente cuando pasa por un motel? Pues en sexo. ¿Y qué harías tú cuando pases por aquel lugar donde por primera vez tú y tu ex se dieron el primer beso? Pues suspirar por tu ex, como es lógico. Cuando una relación amorosa acaba, con ella debe acabar también todo aquello que la pudiera hacer recordar. Todo debe renovarse. La vida es como una Y (i griega), que empieza con un sólo camino, pero luego se nos va bifurcando hasta tendernos dos caminos, ambos nos parecen iguales, pero sólo uno nos conviene andar. Así es el amor cuando termina: Dos caminos parecidos, uno ya ha sido transitado y el otro todavía, pero uno sólo nos conviene tomar a nuestro riesgo. Nadie obliga a nadie a tomar el camino viejo o el camino nuevo. Esa es una decisión muy personal. ¡Demasiada personal! Ambos caminos están llenos de señales un tanto ambiguas que sólo el corazón sabe interpretar y discernir. Es decir, cada quien sabe lo que le conviene y lo que no le conviene. Nadie está dentro del otro como para saber de qué sabor es la pena que se sufre. Cada quien es dueño de su dicha y de su pesar. Por eso, sólo uno sabe cuán catastrófico puede resultar volver a pisar el mismo camino de abrojos y yerbajos por el que una vez se anduvo con el corazón en la mano. Cada quien se convierte, al menos una vez en la vida, en su propia Alicia, en su propio país de las maravillas. A cada uno de nosotros nos ha tocado soñar infantilmente: ir detrás de conejos blancos, mariposas y cosas extrañas como lo hizo Alicia en su cuento. Pero, como es natural, los sueños nunca son eternos, por lo que debemos despertar de ellos, y retornar a nuestra realidad, y enfrentar nuestra situación.
El amor nos convierte en eso a nosotros, en soñadores que van correteando alocadamente tras sus grandes aventuras. Hasta ese punto las cosas son buenas. Lo malo empieza cuando debemos despertar de ese ensueño y para encontrarnos de cara con nuestra avinagrada realidad. No todo el mundo sabe luchar contra las adversidades en el amor. De ahí que muchos se dejan pisotear de sus propias circunstancias y se dejan convertir en mierda y e algo peor aún. Pero sé que, tú que lees estas sugerencias en este momento crucial de tu vida, sé que puedes sobreponerte de tu caída y salir airoso(a) de todo esto. Sé que puedes, porque el hecho de que estés en búsqueda de sugerencias para sacar de tu pecho lo que te asfixia ahora es razón suficiente de que tú como persona inteligente deseas algo mejor que el frívolo llanto y las lamentaciones estériles. Y de hecho, como ser humano que eres, no cabe dudas de que siempre serás merecedor(a) de lo mejor. ¿Por qué no? Sólo que debes luchar por esa mejoría, ya que nadie te la llevará a tu puerta.
Reitero, debes alejarte de todos aquellos lugares en donde tu y tu ex compartieron momentos juntos, ya que los mismos pueden convertirse en aquellos círculos de torturas de la Divina Comedia de Dante Alighieri. Pasar por ellos es provocarte miles de suplicios sin necesidad. Así que hasta un gran favor,no pases por esos lugares ya lúgubres ahora, aléjate de ellos o siempre te harán suspirar el pasado inútilmente. Sin embargo, si crees que para llegar al paraíso de tu paz interior debes pasar por el purgatorio de tus desdichas y por el infierno de tus recuerdos, entonces hazlo, pero aun así, no te lo recomiendo. Esta actividad catártica no es para todo el mundo. Lo mejor es alejarse del fuego para que no le queme a uno.
Te lo aseguro, desde el mismo momento que pases por uno de esos lugares en lo que solías compartir momentos agradables con tu ex, desde ese mismo instante te asaltará un suspiro de: “Ah, fulano (a), la vida.” ¡No caigas en la trampa! O retornarás a algo que ya no le conviene a tu equilibrio mental y sentimental. Que se pierda cualquier cosa, menos tu dignidad. Desde este momento todo camino por el que desees pasar debe ser nuevo. En este sagrado momento de tu vida, tienes frente a ti un camino bifurcado. Tú decides si seguir el camino que ya conoces y que sabes bien a donde te llevará, o si tomar un camino distinto, y escribir tu historia de amor por senderos más promisorios, con menos malezas y con menos ortigas.
3-Corta el mínimo medio de comunicación con tu ex.
Una de las tácticas más efectivas que implementan en la guerra en pos de la victoria es cortar cualquier medio de comunicación del enemigo. Obstruir sus caminos, derribar sus puentes, cortar sus cables telefónicos, averías sus satélites, cerrar los canales televisivos y radiodifusores, hacer presos a los heraldos o carteros. Todo, absolutamente todo debe ser eliminado. De igual manera, para lograr tus objetivos contra tu ex, cierra la mínima brecha de comunicación con tu ex: Cambia tu número telefónico, tu dirección de e-mail, sácalo de tu Facebook y a todo aquel que te hable de tu ex. Si te envía una carta, no la abras. ¡Contén la curiosidad y tírala al zafacón! Hay seres especialistas en el arte de la persuasión. Son maestros de la hipnosis. Sus palabras son como las que usó la serpiente para persuadir a Eva a que pecara. El escenario que deberás enfrentar se parecerá mucho al mismo que tuvo que enfrentar Jesús de Nazaret durante 40 días en el desierto. Repasémoslo un poco.
Evangelio según san Mateo 4:1-11
"Entonces fue llevado Jesús por el Espíritu al desierto para ser tentado por el diablo. 2 Y, habiendo ayunado cuarenta días y cuarenta noches, al fin tuvo hambre. 3 Y acercándose el tentador, le dijo: Si eres Hijo de Dios, di que estas piedras se conviertan en pan. 4 Pero él respondió, diciendo: Escrito está: “No sólo de pan vive el hombre, sino de toda palabra que sale de la boca de Dios.” Le llevó entonces el diablo a la Ciudad Santa, y, poniéndole sobre el pináculo del Templo, 6 le dijo: Si eres Hijo de Dios, échate de aquí abajo, pues escrito está: “A sus ángeles encargará que te tomen en sus manos para que no tropiece tu pie contra una piedra.” 7 Le dijo Jesús: También está escrito: “No tentarás al Señor tu Dios.” 8 De nuevo le llevó el diablo a un monte muy alto, y mostrándole todos los reinos del mundo y la gloria de ellos, 9 le dijo: Todo esto te daré si de rodillas me adoras. 10 Le dijo entonces Jesús: Apártate, Satanás, porque escrito está: “Al Señor tu Dios adorarás y a Él solo darás culto.” 11 Entonces el diablo le dejó, y llegaron ángeles y le servían". Es muy posible que al igual que a Jesús te ocurra a ti con tu ex (Satanás). Primero tu ex sabrá identificar cuándo tú estarás sintiendo hambre de amor y tu ex algo aprovechará esa ocasión y se acercará a ti y te dirá con palabras melosas: Si una vez me amaste de verdad, ven, regresemos a lo nuestro, convierte este cuerpo mío en pan de sexo y cómeme como lo hacías antes. En ese momento deberás contestarle con mucha sinceridad:
Escrito está en mi corazón: no sólo de tu sexo vivirá mi cuerpo, sino de amor verdadero y sincero el que por su puesto, ya tú no sabes dar. Entonces si tuvieron un hijo, tu ex te dirá con gran treta verbal:Si eres un(a) buen(a) padre/madre, vuelve a mis brazos, pues escrito está: Si no estamos juntos, el hijo sufrirá. Y tú entonces le contestará con voz templada: También está escrito en el libro de la verdadera familia: Es mejor para el hijo unos progenitores separados y viviendo en paz, que un matrimonio donde no existe ni amor ni respeto mutuo. Y como última jugada, tu ex te ofrecerá villas y castillas, para ver si te convence de una vez por todas, pero tú serás más fuerte que esas débiles promesas y le dirás con firmeza: Apártate de mi embustero, porque escrito está en mi alma: Al amor sincero sólo adoraré y solo a él daré culto.
Luego veras como se acercarán los alcahuetes y celestinas a tratar de convencerte de que vuelvas con tu ex, por esto o por aquello. A estos ángeles negros, cual hizo el arcángel San Miguel con Lucifer, mándalos al carajo sin miramiento. Estos individuos sí que saben manipular la situación para que caigas en ese abismo que ni ellos mismos desearían caer. El punto es que no exista ningún tipo de enlace entre ambos. Todos sabemos que cuando una relación amorosa se arruina, si hay algún arreglo sentimental en ambos, existe una altísima probabilidad de que, con el correr del tiempo, las cosas cambien, pero de mal a peor. No es fatalismo, los números no mienten. Chequea las estadísticas. Tú podrías ser la diferencia, pero ¿cómo saberlo? Hay riesgo que nunca valdrá la pena ni siquiera considerarlo. Como dicen por ahí: Elcorazón del la auyama solo lo sabe el cuchillo. Es decir, sólo uno sabe lo que se puede volver a sufrir con esto o con aquello.
Es sabido que cuando alguien se interesa por componer una relación, promete hasta lo que no tiene. Cambia su actitud de una incomprensiva a una totalmente arrepentida y sumisa, todo por alcanzar su objetivo egoístamente. Las primeras semanas son naturalmente de entendimiento y mimos, pero pasado unos meses, al gatito sumiso le van saliendo las uñitas hasta convertirse en garras mortíferas de pantera. Como dice José José: “Lo que un día fue no será.” El amor no cambia su generosidad, pero la gente sí. Para esto, los seres humanos somos, verdaderos actores, maestros del teatro.
4-Múdate de la comunidad lo más pronto posible o tendrás a todo un barrio preguntándote por tu ex.
¿Recuerdas el difícil éxodo por el que tuvieron que pasar los israelitas guiados por Moisés? Todos decidieron marcharse y dejar todo atrás. ¿Motivado por qué? Por el deseo de libertad. Porque no querían ser esclavos más tiempo. Porque no querían vivir en cautiverio por un segundo más. Porque querían servirle a un dios de bondad y amor y no a dioses creados de barro. Y aunque pasaron más de cuarenta años vagando por el desierto, pasando de todo en esa arriesgada travesía, tan solo por alcanzar La Tierra Prometida. Al final, lo lograron. Valió la pena el sacrificio. Sufrieron al principio, pero ya eran personas libres, en una tierra de abundancia y sagrada.
Como en Egipto, el acoso será casi insoportable hacia ti. ¿Por qué? Porque el vulgo se entretiene con las desgracias de los demás. Porque quien no sabe construir, destruye. Mientras algunas personas aprovecharán la ocasión para pasarse como agentes infiltrados, con el fin maquiavélico de llevarte toda clase de chismes sobre tu ex, otros empezarán a resaltar las “cualidades” de tu ex, a tal grado que, poco a poco, tú mismo (a) empezarás a considerar una posible reconciliación con tu ex. Pero, como los israelitas al Faraón, por más lindo que te pinten el panorama color de rosa, recházalo de tajo. No vuelvas a tropezar con la misma piedra y con el mismo pie. Mira hacia delante, y camina hacia tu verdadera tierra prometida. Tu futuro queda hacia delante, nunca hacia atrás.
Si tu ex vive cerca en tu misma comunidad o estudia en tu mismo recinto escolar, no lo dudes, haz tus maletas y múdate de ese lugar, el cual no te ayudará en tu sagrado proyecto de olvidar esa relación perniciosa. En tu retirada evita mirar hacia atrás (hacia tu pasado) para que no te ocurra lo que le pasó a la mujer de Lot, en la historia bíblica de Sodoma y Gomorra, quien por matar la curiosidad miró hacia atrás y se convirtió en una estatua de sal para siempre. Vete lejos, mientras más lejos mejor. Los psicólogos aconsejan siempre retirarse a un lugar tranquilo y lleno de aire, el campo es una buena opción. En el camino a tu nuevo recinto, escribe una lista de aquellos defectos de tu ex y repásalos una y otra vez hasta que se te queden grabado en la memoria, de tal modo que recuerdes los malos ratos que viviste a su lado. No dejes que la hiel de aquella mala experiencia se te mezcle con la miel de la ilusión. No le des tregua a tu debilidad humana para volver a lo mismo de siempre –perder tiempo- en un mundo que te ofrece millones de oportunidades para alcanzar la felicidad. Míralo de este modo: perdiste un pez, pero el mar está repleto de miles de millones de peces. Donde quiera existe una oportunidad para buscar la felicidad.
5-Reanuda los vínculos de tu amistad con tus viejos amigos.
El filósofo griego Platón, una vez dijo: "Los amigos se convierten con frecuencia en ladrones de nuestro tiempo". Y es que ciertamente, los amigos llenan un espacio importantísimo en nuestras vidas. Los verdaderos amigos siempre están ahí, justo cuando más lo necesitamos, para consolarnos, para apoyarnos, para revivir momentos de alegría, para hacernos olvidar las amarguras de la vida. Además, recuerda que antes de tu ex llegar a ti, ya tú vivías. Así que ahora que eres libre otra vez, reúnete con tus amigos de antes, pero no para usarlos como escudo con el propósito de evadir tu desventura, sino como lo que son: amigos de verdad, de esos que siempre te dan una palmadita en el hombro, mientras te dicen: “No te desanimes, estamos contigo.” Si te fijas bien en los superhéroes de La Liga de la Justicia Internacional: Supermán, Batman y Robin, La Mujer Maravilla, Aquamán, Linterna Verde, Hawkman, etc, concluirás que uno de los secretos de esos superhéroes radica en que mientras luchan por la justicia y la paz del mundial, a veces se enamoran, pero siempre terminan por reunirse con los amigos. Recuerda que el amor viene y se va, y se va y vuelve. No te aferres a una sola cosa en la vida. No pongas todos tus huevos en una sola canasta.
Por lo tanto tú, haz lo mismo, mientras se van curando las heridas, reúnete con tu Gran Liga de la Justicia (tus cuates de toda la vida) y disfruta con ellos de tu libertad en grande, pero sin caer en el libertinaje que siempre daña y empeora las cosas. Vive intensamente esos momentos que te ofrece la vida con esos amigos de verdad. Alégrate cada mañana de quien eres ahora y de lo que puedes hacer en lo adelante. Es muy seguro que el Creador esté intercediendo en todo esto para que tú logres alcanzar la felicidad plena con alguien tan especial como tú. No permitas que una sola persona en el universo te convierta en una flébil porquería. Nadie está llamado a ser dueño de nadie. ¡Abajo los sistemas esclavistas y las obsesiones enfermizas! ¡Abajo los celos absurdos! ¡A la mierda con sus falsas promesas! No derrames ni una lágrima más por lo que ya no vale la pena seguir pensando. ¡Ríe porque ahora eres libre para elegir algo mejor!
6-Aléjate de las canciones y mensajes que te invitan a la amargura y al suicidio.
Así es, hay miles de canciones con millones de mensajes subliminales ocultos entre sus letras. Canciones llenas de maleficios y líricas que incitan a la perdición y/o a la muerte. Sus mensajes pasan inadvertidamente por las mentes de las personas, y luego se van internando lentamente en el subconsciente (su célula huésped) y desde allí empiezan a incubarse y reproducirse como un virus letal. Son virus que matan lentamente. De modo que debes prohibirte escuchar canciones virales con frases tales como: “Me quiero morir”. “Desde que te perdí mi vida es un infierno”. “La vida sin ti no vale nada”. “Me haces falta”. “Sin ti me muero”. Reduce esto al mínimo. Escucha en vez, música alegre o de superación personal. O esas canciones religiosas con mensajes como el siguiente: “Puedes tener paz en la tormenta.” “Camina siempre adelante”. “A partir de mañana (ahora) empezaré a vivir la mitad de mi vida”. “Hoy puede ser un gran día.” “Color esperanza”. “Sueña”. “Gracias a la vida.” En Youtube hay miles de canciones y mensajes de superación personal que pueden ayudarte inmensamente a fortalecer tu espíritu. En las librerías existen un sinnúmero de libros de autoayuda que pueden hacer magia en tu vida. Las puertas de la iglesia de tu preferencia siempre están abiertas para cuando desees escuchar los mejores mensajes de vida para ti, totalmente gratis.
Con el fin de recordarte que hay miles de millones de razones para seguir hacia adelante. Todo esto te fortalecerá el espíritu y te alejará de la tramposa melancolía. Húyele a la tristeza como Satanás a la cruz. Hazte el favor de no escuchar nada mustio. Esto será un sacrificio que luego tú mismo lo admirarás y te lo agradecerá para el resto de tu vida. Porque sencillamente te le zafaste a la terrible nostalgia, madre de toda reconciliación infructuosa.
7-Cambia tu imagen por fuera y por dentro.
Dicen que vestir bien causa efectos secundarios, y es cierto. Por lo tanto, es hora de que saques tiempo para el ser más importante en todo el Universo: TÚ. A veces ocurre que por andar uno más pendiente del otro se descuida de uno mismo. El dinero lo gastas en los compromisos que se contraen cuando se tiene una pareja. Y no es que se quiera, es que los gastos surgen naturalmente, esto sin mencionar a algunos miembros oportunistas de la pareja, quienes siempre están en mala, y recurren al banco más cercano y seguro a pedir sus préstamos: a ti. Préstamos que muchas veces nunca se llega a pagar. Y entre este compromiso y el otro nuestra imagen se ve perjudicada.
Vivir solo por un tiempo nos da esa ventaja, la que no solemos disfrutar a nuestras anchas cuando vivimos en pareja. En momentos de crisis económica, cuando los impuestos nos torturan el cochinito de ahorros y la pareja que tenemos no aporto mucho, una ruptura amorosa, más que una tragedia es una bendición. Y esta misma realidad de separación sentimental nos brinda una nueva oportunidad para ahorrar y para invertir más en uno mismo. Es cierto, por estar uno más presente en los acotejos de los demás, descuidamos nuestro aspecto hasta lucir gente vulgar y sin clase alguna. Bueno, ahora que eres libre debes cuidarte más, y no tan sólo con accesorios y un nuevo corte de pelo, sino cuidar también tu salud. Y pues, si al fin de cuenta no logras dedicarte a los ejercicios físicos, al menos, ingiere alimentos saludables. En este momento transcendental de tu vida debes aferrarte un poco a la vanidad. ¡Qué más da, tú te lo mereces! ¿O no? ¡Claro que sí! Así que acicálate bien y vete ahora mismo de compras y, luego regresa con dos o tres shopping bags repletos de cosas tan solo para ti, egoístamente para ti. No importa que el barrio critique tu vanidad momentánea. ¡Total, muchos de ellos ni comprenden bien lo que en verdad intentas hacer ni mucho menos por lo que estás pasando! Además, pienso que a muy pocos de ellos le importe un comino tu mundo interior.
Olvídate de la sociedad un poco, de lo que dirán de ti, y enfócate en ti, en tu mundo interior, en atender tu imagen, tu cuerpo, tu salud, tu espíritu. Cómprate ropa nueva, perfumes, accesorios, un libro de superación personal para que cuide la imagen de tus pensamientos. Repito, date un corte de pelo en boga o si deseas déjate crecer el pelo, pero siempre cuidando su apariencia; y claro está, a la altura de tu personalidad. Cuida tu porte y tu compostura. No camines como las personas derrotadas. Camina firme y con la frente en alto. Saluda a los demás con una sonrisa. Cuando hables con los demás no escupas frases de desaliento o de personas frustradas. Habla de cosas positivas y con sentido. Cuando te pregunten por tu ex, simplemente dile con aplomo:No sé. De ahí no pases, no des más detalles. Mucha gente hace preguntas sobre tu relación pasada tan solo por fastidiarte e intentar deprimirte. Estos tipos de personas son tan despiadadas que como no pueden darte muerte con un cuchillo, lo intentan con las palabras y sus comentarios, siempre cargados de socarronería y cinismo. Apártate de esos virus dañinos antes de que tu mente se infecte con la enfermedad de sus vocablos. Recuérdalo, no te eches al abandono como un mendigo. Muchos desearían verte envuelto(a) entre harapos y cartones rotos. De hecho, no dudo que a tu ex, en muchos de los casos y en lo más subrepticio de su alma, le agradaría verte con el rostro triste, los hombros caídos, el pelo desaliñado, la mira honda y mustia, y el caminar pesado y ruidoso. ¡No, nunca le des a demostrar a tu enemigo que luces derrotada! ¡Nunca!
Así que, es hora de invertir en la creación más especial de Dios: en TI. Pero no hagas esto con el fin de provocar vanamente a tu ex, como para que diga: “¡Diablos, lo que perdí!” Hazlo pensando en que tú mereces eso y mucho más. Hazlo porque te hará sentir bien y mejor. Hazlo porque eres lo máximo en este planeta. Hazlo pensando en que tú eres el puntito más brillante del Firmamento. ¡Claro que sí, eso eres: Un milagro de la Naturaleza! Por eso, cuida tu imagen hoy mañana y siempre.
8- Mantén tu mente ocupada en algo positivo y productivo.
En esta etapa de convalecencia emocional debes procurar mantener tu mente ocupada en algo edificante y útil para tu vida. ¿Qué buscarás con esto? Pues alejar toda posibilidad de que los demonios de la melancolía entren en ti y te echen el vudú de la desesperación. ¡Nada de eso! Ponte creativo(a) y no le des tregua a la nostalgia. Ocupa tu tiempo libre en alguna actividad que te mantenga alejado(a) de los recuerdos infructuosos. Los recuerdos son a veces cuervos malignos que vienen a sacarte los ojos de la tranquilidad.
Bueno, para contrarrestar la melancolía empieza por hacer una lista de actividades a las que tú puedes dedicarte. Por ejemplo: Navegar en la Web, leer un libro de superación personal, practicar algún deporte, escribir proyectos, escuchar música clásica o movida a veces, ir a la playa o de compras. Graba en tu mente la siguiente expresión y repítela todos los días de tu existencia: “El mundo se divide en dos: Yo y los demás.” Recuerda que nuestros ancestros solían decir: “Cabeza vacía, talleres del Diablo.” Ya que lo sabes, no permitas que la rutina y las vacuidades de esta vida devoren tu ser, porque esto te hará pensar en la alocada idea de una absurda reconciliación. Todo el mundo tiene un don por dentro, descubre el tuyo y sácale provecho. Pinta, baila, canta, juega básquetbol, esquía, nada, lee, escribe un libro, únete a un grupo de voluntarios, en fin, ocupa tu mente en algo útil y que te satisfaga.
9-Evita caer en el mundo de los vicios.
La tristeza que se siente por la pérdida de lo uno quería, combinada don una dosis de impotencia por no saber cómo recuperar aquello se fue -supuestamente para siempre-, empujan muchas veces a las personas a refugiarse erróneamente en el mundo de los vicios, llámese estos: alcohol, estupefaciente y hasta un exceso de melancolía se podría considerar en un tipo de vicio letal para el alma. Existe una frase popular, un tanto jocosa que dice: Me puse a beber para ahogar mis penas, y las penas aprendieron a nadar. Esto significa que el remedio resultó ser peor que la enfermedad. Lo malo de recurrir al alcohol o cualquier tipo de estupefaciente radica en el riesgo de que las células de tu cuerpo se acostumbren a la sustancia que éstas absorben. Peor aún, mientras tú le entras todo este tóxico al cuerpo, las neuronas se van destruyendo por la fuerza destructora de los invasores letales que recorren por toda la sangre. Para decírtelo en un lenguaje más llano, lo único que estás haciendo con tu vida es atrayendo más rápido la muerte. Y aunque es cierto que todos moriremos algún día, no es menos cierto que lo lógico sería que esa muerte no nos llegue tan rápido. Desde el mismo instante en que el ser humano es concebido en la matriz de una mujer, desde ese mismo instante se activan dos relojes contradictorios para ese ser humano: el reloj de la vida, el que va marcando cada feliz cumpleaños del ser humano, y el reloj de la muerte, el cual va marcando cada segundo que pasa y el que nos acerca más y más al fin último de todo: la tumba. Es decir, que desde antes de nacer, ya estamos muriendo. Por lo que nuestra formada de vida debe estar regida por todo aquello que nos prolongue la existencia: ingerir alimentos saludables, hacer ejercicios corporales, disciplinar las emociones, alimentar el espíritu de cosas positivas, etc. No por aquellas porquerías que nos aceleran la muerte: el alcohol, las drogas, ingerir comida chatarra, beber soda, el exceso de melancolía, la promiscuidad, la ira, llevar una vida desordenada y de peligro.
Cada quien tiene en sus manos su destino. Somos hombres y mujeres libres de elegir lo que queramos. Tenemos libre albedrio. Yo apuesto pues por la vida y no por la muerte. Mi apuesta no es de boca, sino de acciones. Por lo que para que te sumes al club de lo que votan por la vida, te sugiero que no caigas en los excesos del alcohol, que no caigas en el mundo de las drogas, ni mucho menos que te dejes atrapar por el exceso de melancolía, o peor aún, que no llegues a intentar con tu propia vida. ¡El suicidio es una cobardía de las más tontas! Es absurda la idea de devastar la vida en vicios nocivos. Y es estúpido pensar en la idea de quitarse la vida por alguien que muy probablemente en tu mismo velorio cortejará a otro (a). El amor es importante, muy importante, pero no tan sólo de amor se vive en este planeta. Hay miles de cosas temporales que podemos hacer para sentirnos bien con nosotros mismos, mientras preparamos en corazón para un nuevo amor. Tú vida debe ser un constante crear. Crear un proyecto, crear un buen libro, crear amistades, crear una relación más sincera con Dios. Crear trabajo productivo. Crear un nuevo tú. Crear, siempre crear. Siempre.
10-Ve haciendo lugar en tu corazón para un nuevo amor.
A pesar de que, con toda tu razón, en estos momentos no crees en el amor, o quizás muy poco, el amor sí existe y siempre existirá. El Amor nunca muere, sólo muere el sentimiento que se sentía por esa persona a la que una vez entregamos nuestro corazón. Muere el interés, muere el afecto, muere el respeto, muere la consideración, muere la admiración, muere el deseo, y hasta la pasión muere. Pero todo eso suele morir tan sólo por esa persona que no nos supo corresponder. Aun así, el amor siempre existirá en nosotros, aunque nos convirtamos en seres pesimistas, recelosos, y hasta egoístas, el amor nunca cambia, siempre está ahí en espera de que nos decidamos a abrir nuestro corazón para seguir amando.
Hay un refrán que dice: A rey muerto, rey puesto. Significa esto que la patria no debe desaparecer porque el hecho de que quien la gobernaba haya muerto. Significa que Nadie es indispensable ni en el trabajo ni en el corazón. Cuando un puesto o lugar queda vacante, sobra quien lo llegue a ocupar.Cuando un buen pescador se le escapa un pez del anzuelo nunca se lamenta de la pérdida, ya que cuando levanta la mirada, logra ver todo un amar imponente lleno de peces. En el amor, nadie es destino de nadie, sino amante accidental. Si vives en República Dominicana es natural que te llegues a casar con un(a) dominicano(a), pero si haces tu residencia permanentemente en China es pues lógico que llegues a casarte con un(a) chino(a). ¿Es esto causa del destino? ¡Claro que no, es causa de las circunstancias! Un asunto de causa y efecto. De ahí que el filósofo español Ortega y Gasset dijera una vez: "Yo soy yo y mis circunstancias". Nada se da al azar. Todo es regido por la Ley de Causa y Efecto. Las piedras no caen del Cielo porque en el Cielo no hay piedras; alguien las arroja desde abajo. La Ley de la Atracción atrae todo eso que tengas en tu mente. Si piensas en problemas, eso atraerá tu mente. Si piensas en soluciones, eso mismo atraerá tu mente. Piensa de manera positiva pues.
La consigna sería pues: Borrón y cuenta nueva. Sin embargo, antes de tomar la decisión de enamorarte de alguien, debes darte un poco de tiempo para organizarte en todos los sentidos. Las heridas de la piel cicatrizan en semanas y meses. ¿Qué tiempo duran las cicatrices del alma para cicatrizar? Se toman más tiempo. ¿Cuánto? Pues esto depende de cada persona. Hay quienes se enfocan en olvidar lo pasado y seguir hacia delante con mucha seriedad, responsabilidad y madurez, pero hay otros que se empeñan en seguir haciéndose daño, y no paran de poner los dedos en las llagas de un amor putrefacto. Son seres que viven del pasado. Muchas y variopintas son las razones por la que una persona no quiere resignarse a olvidar a su ex: Quizás por intereses creados que superan al amor en sí, como por ejemplo, una mujer quien llevando una vida más o menos cómoda provista por el hombre, de repente, no desea caer en la miseria. Hay quien le aterra la idea de que la sociedad lo fustigue sin piedad por el fracaso amoroso. Aquellos lo hacen por falta de autoestima - la mujer se encuentra muy vieja o en clara desventaja porque ya tiene un hijo o varios, el macho no quiere perder la piel joven y sensual de la hembra-. Estos otros por una marcada dependencia afectiva, o una obsesión súper enfermiza por alguien. En fin, cada quien tiene su propia historia, historia que por lo regular nunca revelamos a nadie. Son secretos que nos llevamos con nosotros a la tumba. Pero bueno, cualquiera que sea tu caso, en ese tiempo de convalecencia emocional, procura nunca caer en la promiscuidad (la práctica de sostener relaciones sexuales con varias personas). Nunca busques a nadie por despecho. Nunca encasilles a todo el mundo de traicionero, ya que todos tenemos niveles de valores humanos diferentes. No andes por ahí con paranoia, pensando en que todo lo que se acerca a ti es para engañarte o algo así. No te pases tu vida tildando a los demás de más de lo mismo. No permitas que el pesimismo ni tu dolor acaben por arruinar las oportunidades de amor que la vida te pone enfrente. Sí, date un merecido tiempito para organizar tu alma. Dale unas merecidas vacaciones al corazón. Déjalo que se sosiegue un poco. Dicen por ahí que “Un clavo saca otro clavo.” Pero esta frase popularizada por el vulgo es aplicable a la madera, porque en el ser humano, los sentimientos no son clavos ni maderas. Es cierto que todos somos sustituibles en el puesto y en el corazón, pero para que se efectúe el cambio de un modo natural se necesita un tiempo prudente para que cuajen bien las emociones. Mira bien a quién le vas abrir tu corazón otra vez, y procura no convertirte en una Némesis -llena de odio y venganza-. No te conviertas en un(a) fiscalizador(a) de sentimientos. Ya que de ser así, lo único que lograrás con esa actitud resentida y oscura, es profundizar más tu vacío existencial, ahuyentar a quien no tiene la culpa de tu pasado y echar a perder la conquista de la felicidad. Cuando te llegue el tiempo para otro amor, procura de no fastidiar la relación presente con el fantasma del pasado. Aprende a vivir el ahora con tu nueva pareja, tu futuro en el amor dependerá siempre de cómo sepas manejar tu presente.
En cuanto a los hijos -si es que los tiene-, no permitas que tu ex te manipule con ellos. Es un truco viejo ese el de hacerte sentir culpable de la situación de incertidumbre que padecen los hijos por motivo de la separación. ¡Patrañas! Es mejor para los hijos tener unos progenitores separados, viviendo cada quien por su lado, en paz; que aquellos progenitores que conviven bajo el mismo techo, sacrificados por los vástagos, pero que no se soportan y viven matándose como perros y gatos.
Esto, aparte de ser una experiencia frustrante para los hijos es un mal ejemplo para sus futuras relaciones amorosas. Los hijos imitan. La única razón de peso para compartir tu vida con alguien es simplemente el amor. ¡Qué más da! Cuando los hijos estén mayorcitos entenderán la situación y la agradecerán. El resto déjaselo a tu abogado y al juez. En este sentido, ¡Qué viva la incompatibilidad de caracteres!
Procura nunca vender, ni en esta vida ni en la otra, tu dignidad ¡Por nada en el mundo! Ya que la dignidad es lo único verdadero que tenemos en la vida. No permitas que nadie juegue con tus sentimientos. No permitas que nadie te manipule con nada ni nadie. No permitas que nadie te haga perder tu valeroso tiempo.
Ya sanadas las heridas del corazón, ahora es el momento exacto de darte una segunda oportunidad con alguien que quiera comprometerse contigo a buscar la felicidad compartida. ¿Cuántas veces debemos intentar amar y ser amado? ¡Todo el tiempo que sea necesario! ¿Cuántas veces debemos caer para poder encontrar alguien que nos sepa valorar en el amor? ¡Todas las veces que sean necesarias! ¿Algún día llegará a tocar el amor a nuestra puerta? ¡No lo sé! Pero lo que sí sé es que nunca debes dejar de intentarlo, sin miedo al fracaso, siempre con optimismo y buena disposición. Siempre dispuesto a jugárnosla una vez más por amor. Pon de tu parte y la otra parte te llegará por añadidura. ¡Vamos, tú puedes!
Ríe Ahora, Ama Ahora.



