miércoles, 7 de julio de 2010

La Cura para la codependencia (parte 5):La Rendicion como camino al depertar

Muchas personas establecen relaciones llamadas "ni contigo ni sin ti", personas que no son felices ni con pareja ni sin ella, entran en un círculo vicioso de codependencia.

La palabra asusta a muchos de mis pacientes pues la relacionan con adicciones y ellos suponen que no las tienen, pero se puede ser adicto o dependiente casi a cualquier cosa, incluido el amor.
Estas personas inventan cualquier excusa para no salir de la relación que los agobia ya que temen enfrentarse a los cambios que esto implica, reciben mal trato de parte de sus parejas y sin embargo, continúan en la relación.

¿Quiénes son codependientes?

Son codependientes aquellas personas que han vivido con alcohólicos, drogadictos, jugadores, comedores compulsivos, fanáticos del trabajo, del sexo, criminales, adolescentes en rebelión, neuróticos u hombres violentos durante algún tiempo prolongado.
Se dice que la CODEPENDENCIA ES UNA MANERA DE SATISFACER LAS NECESIDADES QUE NO SATISFACE LAS NECESIDADES. Se hacen cosas incorrectas por los motivos correctos. ¿Se puede cambiar? ¿Se aprenden conductas más sanas?. Quizá no puedan aprender LA TOTAL SALUD MENTAL, ESPIRITUAL Y EMOCIONAL pero si conductas más sanas, pueden aprender a hacer las cosas de otra manera. Se puede cambiar. La mayoría de la gente quiere estar sana y vivir sus vidas lo mejor posible. Pero no saben actuar de otra manera. No saben qué hacer. La mayoría de los codependientes han estado ocupados respondiendo a los problemas de otras personas y no han tenido tiempo para ocuparse de sus propios problemas.

EL PRIMER PASO HACIA EL CAMBIO ES TOMAR CONCIENCIA. EL SEGUNDO PASO ES LA ACEPTACION.

Si te has identificado como codependiente o si aún tienes dudas, puedes leer las siguientes características y observar qué tantas tienes

CARACTERISTICAS DE LOS CODEPENDIENTES :

BAJA AUTOESTIMA Los codependientes tienden a:
• Buscar desesperadamente amor y aprobación
• Culparse y criticarse por todo, aún por su manera de pensar, de sentir, de verse, de actuar y de comportarse
• Rechazar cumplidos o halagos y deprirse por la falta de ellos (privación de caricias)
• Sentirse diferentes del resto del mundo
• Temer al rechazo
• Víctimizarse
• Les cuesta trabajo tomar decisiones
• Esperar la perfección de sí mismos y se culpabilizan y avergüenzan de ser lo que son
• Consideran que sus vidas no valen la pena por eso tratan de ayudar a otros a vivir su vida y obtienen sentimientos artificiales de autoestima ayudando a los demás
• Desean que otros los estimen y los amen
• Se conforman con sentir que los necesitan
- No se ven como personas con valor ni sienten amor hacia sí mismos
- Se sientes heridos fácilmente
- Se sienten incómodos cuando les hacen cumplidos
- Se sientes solos y vacíos
- Su deseo de hacer las cosas perfectas los lleva a postergar
- Se juzgan a sí mismos con severidad
- Autocríticos; nada de lo que hacen los satisface por completo
- A menudo se comparan con otros

REPRESION Muchos codependientes:
• Empujan sus pensamientos y sentimientos fuera de su conciencia a causa del miedo y la culpa
• Se atemorizan de ser como son.

OBSESION Los codependientes tienden a:
• Sentirse muy ansiosos por los problemas y por la gente
• Pensar y hablar mucho acerca de otras personas
• Vigilar a la gente
• Tratar de sorprender a la gente en malas acciones
• Sentirse incapaz de dejar de hablar, de pensar y de preocuparse acerca de otras personas o de problemas
• Abandonar su rutina por estar tan afectados por alguien o por algo
• Enfocar toda su energía en otras personas y problemas

CONTROL Muchos codependientes:
• Han vivido en situaciones y con personas que estaban fuera de control causando a los codependientes penas y desengaños
• Tienen miedo de permitir que los demás sean como son y no dejan que las cosas sucedan de manera natural
• No pueden manejar el miedo que experimentan frente a la pérdida de control. Piensan que ellos saben cómo deben ser las cosas y cómo debe comportarse la gente
• Tratan de controlar los sucesos y a la gente por medio de su desamparo, de sentimientos de culpa, de coerción, amenazas, manipulación, dominio o de dar consejos.
• Aunque eventualmente fracasan en sus intentos, intentan provocar la ira de los demás, sienten furstración y enojo; se sienten controlados por los eventos y por las personas
- Dificultad para expresar ciertos tipos de sentimientos (dolor, amor, rabia, miedo)
- No se dejan conocer fácilmente. Sólo cuentan aquello que consideran seguro
- Les cuesta reconocer sus errores
- Les cuesta pedir ayuda
- Tienen miedo a perder el control
- Su autoestima aumenta cuando ayudan a otros a resolver sus problemas
- Sienten resentimiento cuando otros no siguen sus consejos o no les permiten ayudarles.

NECESIDAD DE COMPLACER:
- Compromete sus propios valores e integridad para complacer a otros
- No sabe decir "no" y si lo hace se siente culpable
- A menudo mantiene relaciones sexuales cuando en realidad no quería
- Gasta mucho tiempo fingiendo que todo va bien
- Piensa que hacer cosas para sí mismo es egoísta
- Siempre antepone las necesidades de los demás a las propias
- Hace lo que su pareja o amigos quieren que haga en vez de lo que él quiere
- No le dice a los demás que está enfadado
- No expresa sus verdaderos sentimientos porque le preocupa la reacción de los demás

RELACIONES
- Cree en el amor a primera vista
- La gente que es agradable con ellos les resulta aburrida
- Piensa que sus problemas se resolverán si consigue que su pareja cambie
- No puede sentirse bien consigo mismo cuando su relación de pareja no va bien
- Se siente incompleto sin pareja
- Cree que los demás controlan sus sentimientos: pueden hacerle feliz, triste, enfadado, etc.
- Miedo al abandono o al rechazo
- Se siente responsable de los sentimientos de otros
- A menudo siente una rabia exagerada
- Necesita proteger a otros y sentirse necesitado

NEGACION Los codependientes tienden a:
• Ignorar o minimizar los problemas
• Fantasear sobre cómo las cosas mejorarán mágicamente
• Confundirse, deprimirse o enfermarse. Acudir con doctores o tomar tranquilizantes
• Volverse fanáticos del trabajo
• Gastar dinero en forma compulsiva, comer en exceso
• Negar lo que sucede
• Creer en mentiras y mentirse a sí mismos
• Sentir que se están volviendo locos

DEPENDENCIA Muchos codependientes:
• No se sienten felices, contentos ni en paz consigo mismos
• Buscan la felicidad fuera de sí mismos
• Se pegan a cualquier cosa o persona que ellos piensen que les pueda brindar felicidad y se sienten amenazados por la péridad de aquellos.
• A menudo buscan amor de gente que es incapaz de amar
• Creen que los demás nunca estan cuando ellos los necesitan
• Relacionan el amor con el dolor
• Más que amar a las personas, las necesitan
• No se toman el tiempo para juzgar si otras personas les convienen
• Tampoco investigan si ellos aman a otras personas o si estas les caen bien
• Centran sus vidas alrededor de otras personas
• Concentran todos sus sentimientos de bienestar de sus relaciones en los demás. Pierden interes en sus propias vidas cuando aman
• Dudan en su capacidad de cuidarse a sí mismos
• Toleran el abuso para sentir que la gente aún los ama
• Se sienten atrapados en las relaciones

COMUNICACIÓN DEBIL Los codependientes a menudo:
• No dicen lo que sienten, no sienten lo que dicen, no saben lo que sienten
• Piden lo que desean y necesitan de manera indirecta, suspirando por ejemplo
• No estan seguros de saber cuál es el camino correcto
• Hablan demasiado a fin de no comunicar lo importante
• Evitan hablar sobre sí mismos, de sus problemas, sentimientos y pensamientos
• Dicen que tienen la culpa de todo o bien, dicen no tener culpa de nada
• Creen que sus opiniones no importan
• Mienten para protegerse a sí mismos
• Se les dificulta expresar sus emociones de manera honesta, abierta y apropiada
• Creen que la mayor parte de lo que tienen que decir es irrelevante
• Comienzan a hablar con cinismo, de manera autodegradante u hostil

LIMITES DEBILES Los codependientes a menudo:
• Dicen no tolerar ciertas conductas en los demás y poco a poco incrementan su tolerancia hasta que permiten y hacen cosas que habían dicho que jamás harían
• Permiten que otros los lastimen, y se preguntan por qué se sienten lastimados
• Se quejan, culpan y tratan de controlar al tiempo que siguen actuando igual
• Finalmente se enojan y se vuelven completamente intolerantes

FALTA DE CONFIANZA Los codependientes:
• No tienen confianza en sí mismos, no confían en sus sentimientos
• No confían en sus decisiones, no confían en los demás
• Tratan de confiar en gente poco digna de confianza

IRA Muchos codependientes:
• Se sienten asustados, heridos y enojados y reprimen estos sentimientos
• Viven con gente atemorizada, herida y llena de ira
• Tienen miedo de su propia ira y de la ira de otras personas
• Piensan que otras personas los hacen sentirse enojados
• Se sienten controlados por el enojo de otras personas
• Lloran mucho, se deprimen, comen en exceso, se enferman, hacen cosas malvadas y sucias para vengarse, actúan de manera hostil o tienen estallidos violentos
• Sienten cantidades crecientes de ira, resentimiento y amargura
• Se sienten más seguros con su ira que con sus sentimientos heridos

PROBLEMAS SEXUALES
Tienen relaciones sexuales cuando preferirían que los abrazaran, los protegieran y los hicieran sentirse amados
No disfrutan del sexo porque están muy enojados con la pareja, tienen miedo de perder el control
Se alejan emocionalmente de la pareja
Reducen el sexo a un acto técnico
Pierden interes por el sexo
Inventan razones para abstenerse de él
Fantasean o tienen un romance extramarital

LA CODEPENDENCIA ES PROGRESIVA En las etapas tardías de la codependencia, los codependientes pueden:
Sentirse aletargados
Deprimirse, retirarse y aislarse
Experimentar una pérdida total de la rutina diaria y de la estructura
Abusan de sus hijos o son negligentes con ellos y con otras responsabilidades Estan desesperanzados
Planean escapar de una relación que sienten como una trampa para ellos
Piensan en el suicidio
Son violentos
Sufren enfermedades emocionales, mentales o físicas de gravedad
Experimentan trastornos en la alimentación (comer en exceso o demasiado poco)
Se vuelven adictos al alcohol y otras drogas
En síntesis, la codependencia es una dependencia de los demás: de sus estados de ánimo, de su conducta, de su enfermedad o bienestar y de su amor. Es una dependencia paradójica, parece que los demás dependen de los codependientes pero en realidad ellos son los dependientes. Parecen fuertes pero se sienten desamparados. Parecen controladores pero en realidad ellos son los controlados por ellos mismos, a veces por una enfermedad tal como el alcoholismo.

La Cura para la codependencia (parte 6):Date amor a ti mismo.

Tratamiento de Amor

En lo profundo de mi ser hay una fuente infinita de amor. Ahora permito que este amor aflore a la superficie. Este amor llena mi corazón, mi mente, mi conciencia, mi ser, e irradia en todas las direcciones y retorna a mí multiplicado. Cuanto más amor utilizo y doy, más tengo para dar; la provisión es infinita. El empleo del amor me hace sentir bien, es una expresión de mi alegría interior.

Me amo, por lo tanto, cuido mi cuerpo amorosamente. Con amor lo sustento con alimentos y bebidas que lo nutren; con amor lo arreglo y lo visto y, mi cuerpo responde con amor, con salud y energía vibrantes.

Me amo, por lo tanto me procuro un hogar acogedor, un hogar placentero que llena todas mis necesidades. Lleno todas las habitaciones con las vibraciones del amor, para que todo el que entre, yo incluida, se inunde de amor y se nutra con él.

Me amo, por lo tanto realizo un trabajo que disfruto, un trabajo que utiliza todos mis dones y capacidades; trabajo con y para personas que amo y que me aman y, tengo buenos ingresos.

Me amo, por lo tanto pienso con amor y me comporto con amor con todas las personas, porque sé que lo que doy vuelve a mí multiplicado. Sólo atraigo a personas amables a mi mundo, porque ellas son un reflejo de lo que soy.

Me amo, por lo tanto perdono y libero el pasado y las experiencias pasadas y, soy libre.

Me amo, por lo tanto vivo totalmente en el presente, experimento cada momento como algo bueno y, sé que mi futuro es brillante, dichoso y seguro, porque soy una criatura amada del Universo y el Universo cuida de mí con amor, ahora y siempre.

Me amo.

Louise Hay.

El Camino del Amor: Los 11 pasos

1. Primero, contigo mismo.
Sólo cuando estás bien contigo mismo puedes estar bien con los demás.

2. Manejar la soledad.
Sólo cuando manejas tu soledad puedes manejar una relación.

3. Sólo se da lo que se tiene.
Necesitas valorarte para valorar, quererte para querer, respetarte para respetar, y aceptarte para aceptar, porque nadie puede dar lo que no tiene.

4. Paz interior.
Ninguna relación te dará la paz que tú mismo no crees en tu interior.

5. Fantasía que genera frustración.
Pretender que otra persona nos haga felices y llene todas nuestras expectativas es una fantasía que sólo trae frustraciones.

6. Autonomía.
Ninguna relación te brindará felicidad que tú mismo no construyas.

7. Autosuficiencia.
Sólo podrás ser feliz con otra persona cuando, bien convencido, seas capaz de decirle: "No te necesito para ser feliz".

8. Independencia.
Sólo podrás amar siendo independiente hasta el punto de no tener que manipular ni manejar a los que dices querer.

9. Requerimientos.
Para amar necesitas una humilde autosuficiencia, autoestima, y la práctica de una libertad responsable.

10. Autoestima y madurez.
Ámate a ti mismo, madura, y el día que puedas decirle a esa otra persona "Sin ti me la paso bien", ese día estarás preparado para vivir en pareja.

11. Compartir.
Dos personas que vivan en pareja podrán ser felices sólo cuando se hayan unido para compartir su felicidad, no para hacerse felices la una a la otra.

Conclusión:
"Dos personas se aman únicamente cuando son capaces de vivir la una sin la otra, pero deciden vivir juntas."
Anonimo.

La Cura para la codependencia (parte 7):El Apego

Hay varios tipos de apego. Tenemos en primer lugar el apego al hábito de buscar gratificación sensual. Un adicto se droga porque desea experimentar la sensación agradable que la droga le produce, a sabiendas de que haciéndolo refuerza su adicción. De la misma forma somos adictos a la condición de desear, tan pronto satisfacemos un deseo, generamos otro. El objeto es secundario, el hecho es que tratamos de mantenernos en un estado constante de deseo porque nos produce una sensación agradable que queremos prolongar.

Desear se convierte en un hábito que no podemos romper, en una adicción, y de la misma manera que un toxicómano va desarrollando gradualmente tolerancia hacia la droga elegida y cada vez necesita una dosis mayor para intoxicarse, nuestros deseos se aprestan a robustecerse cuanto más tratamos de satisfacerlos. Así nunca ponemos fin al deseo, y, en tanto sigamos deseando, no podremos ser felices.

Otro gran apego es el «yo», el ego, la imagen que tenemos de nosotros mismos. Para cada uno, ese «yo» es la persona más importante del mundo. Nos comportamos como un imán rodeado de limaduras de hierro que automáticamente las ordenará en torno a sí mismo. Tratamos instintivamente, con la misma falta de reflexión, de ordenar el mundo con arreglo a nuestro gusto, buscando atraer lo agradable y repeler lo desagradable. Pero nadie está solo en el mundo, cada «yo» está abocado a entrar en conflicto con otro «yo». El modelo que cada cual intenta crear se ve perturbado por los campos magnéticos de los otros, e incluso nosotros mismos llegamos a convertirnos en objetos de atracción o repulsión. El resultado no puede ser otro que infelicidad, sufrimiento.

Además, no limitamos el apego al «yo», sino que lo ampliamos a lo «mío», a lo que nos pertenece. Todo el mundo desarrolla un gran apego a sus posesiones, porque las asocia consigo mismo, porque sustentan la imagen de su «yo». Este apego no nos causaría problemas si lo que llamamos «mío» fuese eterno y el «yo» durase eternamente para disfrutarlo. Pero lo cierto es que, tarde o temprano, el «yo» se separa de lo «mío»; ese momento no tiene más remedio que llegar y, cuando llegue, el sufrimiento será tanto más grande cuanto mayor sea el apego al «mío».

Pero el apego todavía va más lejos, se extiende a las opiniones y creencias. No importa cual sea su contenido, no importa si son correctas o erróneas, si estamos apegados a ellas, con toda certeza nos harán infelices.

Todos estamos convencidos de que nuestro criterio y tradiciones son óptimos y nos sentimos trastornados cuando oímos que los critican. Nos trastornamos de nuevo si intentamos explicarlos y no nos los aceptan, pues no acertamos a reconocer que cada persona tiene sus propias creencias. Es de todo punto fútil discutir sobre qué opinión es la correcta, sería mucho más provechoso desechas todas las ideas preconcebidas y tratar de ver la realidad, pero nuestro apego a los puntos de vista nos impide hacerlo, manteniéndonos en un estado de infelicidad.

Nos queda, por último, el apego a los formalismos y ceremonias religiosas. Tenemos tendencia a enfatizar las expresiones externas de la religión en detrimento de su significado fundamental y a pensar que quien no realiza esas ceremonias no puede ser una persona verdaderamente religiosa. Olvidamos que, sin su esencia, el aspecto formal de la religión es una cáscara vacía. La piedad en los rezos o en la realización de ceremonias no tiene ningún valor si la mente sigue llena de ira, pasión y malevolencia. Para ser de verdad religiosos, debemos desarrollar el talante religioso: pureza de corazón, amor y compasión por todos. Pero nuestro apego a las formas externas de la religión nos lleva a conceder más importancia a la letra que al espíritu. Olvidamos la esencia de la religión y así seguimos siendo desgraciados.

Todos nuestros sufrimientos, sean cuales sean, van asociados a uno u otro de estos apegos. Apego y sufrimiento van indisolublemente unidos.

William Hart

(Extracto de "La Vipassana. El Arte de la Meditación Budista", Edaf, Madrid 1994)

La Cura para la codependencia (parte 7):La Culpa

Hubo un tiempo en que cada ser que poblaba este planeta: rocas, plantas animales y humanos vivían en estrecha convivencia. Cada cual sabía que la finalidad de compartir, otorgaba la verdadera importancia a la propia existencia, lo diverso era divertido, y las alianzas se basaban en mutua confianza.

Todavía no se ha encontrado explicación a este cambio tan espeluznante. Poco a poco aquella sociedad, -hoy considerada como una utopía-, devino en algo tan complicado, difícil y advenedizo, como la que conocemos en la actualidad, todo debido a un agente contaminante llamado "culpa" que ha invadido el planeta y ha envenenado las relaciones humanas.

La culpa se ha convertido en un artilugio de tortura y sometimiento, desde que alguien (¿?) la inventó para imponer un mapa único de percibir el mundo (el suyo, claro), convirtiendo en barbacoa a todos los que le cuestionaban. Pasarse la culpa unos a otros se ha convertido en el deporte favorito, que ríete tú del fútbol y, también, el más reverenciado, ahí tenemos a nuestros políticos, sin ir más lejos.

En realidad nadie ha visto jamás ni una sola culpa en su vida y pese a que la ciencia no ha encontrado ni rastro de su ADN, ni tampoco en el genoma humano, todos creen fervientemente en ella; nadie sale de casa sin una culpa que dar, y atento a las culpas que le van a dirigir.

Todo esto da que pensar, porque, al contrario de otras posesiones que dan prestigio, la culpa da prestigio a quien no la tiene. Entonces, digo yo, si no tener culpa da prestigio, lo mejor es no tomarla, así se evita uno encontrarse con la tesitura de tenerse que librar de ella "colgándosela" a los demás: al sistema, al gobierno, al jefe, al vecino, a la familia, al perro o al canario.

Eso, además de resultar aburrido, -todo el mundo juega a lo mismo y de la misma manera -, es muy delatador, le pone a uno en evidencia, le desprestigia, porque al pasar la culpa a los demás es señal inequívoca de que se tiene.

En mi opinión, por mucha tradición que sea, no es nada rentable codearse con algo tan retorcido como la culpa. Se precisa un derroche innecesario de energía.

Otra cosa, sin embargo, es la responsabilidad, que según mi diccionario significa: Habilidad de Respuesta. Ergo, una persona responsable es aquella que sabe dar respuestas con acierto, destreza, diplomacia, discreción, ingenio, maestría, pericia, sagacidad, soltura, tacto.

Según estas definiciones, mientras que la culpa esclaviza, la responsabilidad hace libre al ser humano. ¿No es fantástico este descubrimiento?

Además, las personas culpatrices están demasiado ocupadas en auto castigarse por sus errores, que les impide emprender cualquier acción que repare o compense, los daños que éstos hayan causado, y, para protegerse de su propio castigo, suelen pasar "su culpa" a los demás, que, como pelota de ping-pong, no permiten que caiga al suelo.

Las personas responsables, aprenden de sus equivocaciones y a diferencia de aquellos otros, se consideran libres de decidir sobre su propio destino, corren riesgos y se entregan a la experiencia sacándole todo el jugo. No necesitan pasar sus responsabilidades a otros y tampoco asumen las que no les corresponden.

Si pudieras elegir, ¿con cual de los dos grupos querrías que se te asociasen?. ¿Te imaginas un mundo sin culpables y lleno de personas responsables? ¿Tú qué harías?

¿Cómo querrías que la gente te reconociera, como culpatriz o como responsable?. ..................Tú mismo.

Anonimo.

El desapego: Vivir como las flores

- Maestro, ¿qué debo hacer para no quedarme molesto?... Algunas personas hablan demasiado, otras son ignorantes. Algunas son indiferentes.Siento odio por aquellas que son mentirosas y sufro con aquellas que calumnian.
- ¡Pues, vive como las flores!, advirtió el maestro.
- Y ¿cómo es vivir como las flores?, preguntó el discípulo.
- Pon atención a esas flores -continuó el maestro, señalando unos lirios que crecían en el jardín.
Ellas nacen en el estiércol, sin embargo son puras y perfumadas. Extraen del abono maloliente todo aquello que les es útil y saludable, pero no permiten que lo agrio de la tierra manche la frescura de sus pétalos.
Es justo angustiarse con las propias culpas, pero no es sabio permitir que los vicios de los demás te incomoden. Los defectos de ellos son de ellos y no tuyos. Y si no son tuyos, no hay motivo para molestarse...